domingo, julio 05, 2009

SELENE RÍOS ANDRACA

SELENE RIOS ANDRACA










Un periodista siempre debe desconfiar, ver más allá; que Mario Marín alimentó a mil pobres… preguntarse ¿por qué no a dos mil?, ¿quién los escogió?, ¿por qué de esa zona y no otra? Las cosas buenas ya las reportará un boletín, decir: “si todos vamos a llevar la nota de Marín, ¿qué tengo que hacer para que la mía no se parezca a las demás?”. Se debe trabajar sin mentir, sin inflar datos, con los datos que uno tiene.

En política hasta los personajes son cíclicos, las traiciones, todo sigue un curso histórico. Entonces entras en una especie de automatización: “este wey va a declarar así”, “esto será así”. Por eso, no es bueno permanecer demasiado tiempo en un medio, porque te envicias.

Si estoy al menos tres años más en Cambio, Rueda va a ser don Enrique Montero y yo, voy a ser su Gaby Cruz, los dos vamos a estar viejos y mentándonos la madre en el periódico. Tampoco digo que me voy a ir la próxima semana, pero en algún momento tendré que circular.

Que un funcionario te haga correr tras él es una grosería, aunque es peor que los reporteros lo permitamos. Yo ya tengo mi técnica para que no lo hagan, y si corren, yo grito: “¡Te estoy hablando, párate y dime que no vas a hablar conmigo pero no te vayas, que no soy tu chiste!”. Eso cuando no estoy enojada.

Después de entrevistar a Cuauhtémoc Cárdenas dije “yo puedo entrevistar a cualquiera”. En Guerrero naces perredista y mueres perredista. Yo tenía seis años cuando fui con mi papá a votar por él, entonces al verlo a mis 20 años se me caían los calzones —él acababa de renunciar al PRD—. Él preguntó: “¿En qué te puedo servir?”, no pude contestarle, me apagó la grabadora: “relájate, ¿qué te pasa?”. Lo primero que dije fue: “¿Por qué renunció al PRD? No, no se lo estoy preguntando como reportera”, platicamos y después lo entrevisté.

Me llevo bien con muchos funcionarios, pero ellos saben que si tengo información de ellos, la voy a publicar. Si se equivocan, lo que yo les puedo ofrecer es su derecho de réplica, pero van a salir las pruebas, y si los tengo que destruir, lo voy a hacer.

Es gratificante haber contribuido a llevar un caso (Juárez Acevedo) al extremo de una destitución por unanimidad en el Congreso, y que sea hoy tema de todos los medios. No me adjudico yo sola esa cabeza, la cortamos entre varios, tampoco me siento ni mejor ni peor periodista pero, sí me da gusto que el periodismo tenga otro peso en Puebla.

Me veo haciendo periodismo hasta que tenga ochenta años, si es que los vivo.

En Cambio me siento con mi familia, en una fortaleza enorme. Adoro a mucha de la gente que está ahí, les echo mucho desmadre todo el tiempo y ellos me molestan también. Es como un salón de clases enorme.

No tengo ídolos en el periodismo, tengo amores periodísticos que son Mario Alberto Mejía, Zeus Munive y Arturo Rueda, y a los tres les conozco sus debilidades y errores, reconozco y admiro sus virtudes. Mario, como persona es un tipazo, somos amigos, nos hemos mentado la madre como jefe-subordinada. Sin Zeus Munive no le hubiera agarrado sabor a mi trabajo: “tu fuente no es política, tienes un mundo para reportear, no te ciegues”, con Arturo Rueda —con quien no tenía la mejor relación— también me ha ayudado mucho, muchísimo, más de lo que esperaba. No diré que es brillante, porque le encanta que lo alaben.

He perdido mi calidad de reportera, entre ocasiones por sentirme derrotada ante mi propio trabajo. La primera vez fue el fracaso electoral de Andrés Manuel López Obrador; la segunda, cuando la Suprema Corte de Justicia decidió tumbar la investigación en contra de Mario Marín; y la tercera ocasión fue con el caso del cura pederasta, Nicolás Aguilar Rivera: él perdido en algún lugar del mundo, tal vez atacando a menores y, su protector, Norberto Rivera en la cúpula de la élite católica.

Todavía me falta aprender muchas cosas, por ejemplo, a hacer mejores crónicas —es un género que todavía no domino—.

Trabajar en El País sería mi máximo, sin embargo, no soy de esas mujeres que se obsesionan con el futuro y la mentalidad positiva de: “¡lo voy a lograr!”. Pienso que las decisiones van cambiando el rumbo de la vida todos los días y, quién sabe, quizá algún día decida subirme a un avión con destino a España y allá haga algo. Tal vez no en El País pero, estaría ya muy cerca.

Ser el único medio crítico en el momento del escándalo de Marín nos generó muchas críticas: “ustedes pegan por pegar”, “ya se los mandó a decir Doger”. ¡No, señor!, estábamos haciendo periodismo. Si los demás fueron incapaces de ver todos actos de corrupción que había, y que hay —porque no sólo es Marín, es Javier García Ramírez, es el Congreso sometido… hay tanto que abarcar—, no era nuestro problema. Me parece que esas críticas tienen que ver más con sus incapacidades que con lo que hemos estado haciendo.

Me habló Zeus a principios de enero del 2004, yo estaba en Chilpancingo, “vente a Puebla, ya tienes trabajo”, le dije: “sí, pero vamos dos”, él me contestó: “órale, ahí se dividen el sueldo, ese es su problema”, así entramos Edmundo y yo a Cambio.

Rodolfo Ruiz y Blanca Patricia Galindo me enseñaron a escribir desde mi nombre —cómo firmar— hasta cómo hacer párrafo por párrafo, y al fin una nota. Ninguno de mis jefes ha sufrido tanto como ellos, yo era realmente una papa.

Desde que inicié en el periodismo tuve a mucha gente apoyándome: Martín Hernández, Ignacio Juárez —ambos académicos—, Zeus, es el periodista de la calle, y Mario Alberto que me decía cómo escribirlo. Espero que se refleje en mi trabajo y que no digan “maldita Selene, nos estás quemando”.

Julio Scherer es para mí el padre del periodismo en México: me encanta leerlo, además no se hace el impoluto diciendo: “fui ajeno a las delicias del poder” cuando fue director de El Excélsior. En lugar de aprovechar sus contactos en el poder para ir a las grandes comidas y dejar que lo alabaran, usó sus relaciones para entrevistar a todos los presidentes de Latinoamérica en plena Guerra Fría. Eso es algo que hace cualquier reportero; aprovecha una amistad, no para que le dé algo material o económico, si no para que te facilite contactos, encuentros, charlas, ese tipo de detalles que tanto abonan al periodismo.

Mucha gente me dice: “tú te vales madre y te vale madre todo” y hasta cierto punto hay cosas que yo sé que no me van a pasar, por ejemplo, sé que no me van a matar. Tal vez estoy equivocada y un día de estos me agarran y me parten el hocico…pero, hay riesgos que valen la pena correr por el periodismo.

sábado, julio 04, 2009

MIGUEL CASTULO DE ALATRISTE CASTRO


Calle de Alatriste.


La línea de las Calles 6 N-Sur, entre las Plazuelas de S. Francisco y los Sapos, existía sin interrupción en el siglo XVI. Así, por ejemplo, sabemos que en 1586 un vecino, Juan Ortega, ocupó con sus casas parte de la calle real entre el Colegio de la compañía y la acequia, hasta que el Ayuntamiento lo obligó a dejar libre la calle.
Pero en 1591, los padres jesuitas, que en 1578 habían fundado el Colegio del Espíritu Santo, recibieron del Ayuntamiento el permiso de cerrar la calle detrás de su colegio para extender éste, quedando apoyada su solicitud por el virrey, siempre con la condición de dejar libre la acequia para los molinos. Sin embargo, los padres carmelitas y los de S. Roque se quejaron ante la Real Audiencia en México (tribunal equivalente a la Suprema Corte de Justicia de nuestros días) y consiguieron en 1602 que los jesuitas abrieran la calle nuevamente, hasta que en 1729 los tres citados conventos convinieron en que la calle se volviera a cerrar para extender la casa de Ejercicios de la Compañía que se estaba construyendo.
Esta casa la hicieron a instancias del obispo Lardizábal (1723-33), que deseó mucho que se estableciesen en Puebla los ejercicios de S. Ignacio.
Estaba separada del resto del colegio, tenía un patio con su fuerte, abajo las oficinas y en lo alto los aposentos y una capilla. Las obras fueron dirigidas por el hermano lego Juan Gómez (1661-1748), que construyó también la iglesia de la hacienda de Amalucan y el acueducto.
Las celdas subsisten; arriba de ellas se levantó el observatorio, que fue inaugurado el 12 de mayo de 1909, el tercer centenario de la invención del anteojo astronómico por Galileo. Al patio llaman hoy el tercero del colegio. La capilla, que estaba dedicada a S. José, es el salón de arriba de la actual biblioteca.
En 1835 la casa sirvió de cuartel de infantería. En el plano de Careaga de 1856 está marcada en el terreno de la calle una plazuela o huerta de forma irregular, que está separada por edificios de la Av. 3 Oriente, pero no de la Av. Ayuntamiento. En parte del sitio se construyó el gimnasio, inaugurado en 1898.
En 1591 la cuadra se designa por “Calle de S. Juan”, penúltima al río”. Como “la Calle que va del Hospital de S. Roque para los molinos” se la menciona a fines del siglo XVII. Cerón Zapata (1714) conoce sólo dos calles cerradas, las de Sto. Domingo y S. Agustín, pero desde el plano de Medina (1754) hasta el de Ponce, de 1856, la calle está cerrada. Su terreno lo designan como el de la Calle del Costado de S. Roque (1802).
En 1857, en el gobierno de Alatriste, abrieron la calle, poniéndola el nombre de Alatriste, que se cita ya en el acta del Cabildo del 20 de enero de 1858.
Está marcada en los planos de Rivera (1662) y de Careaga (1863-83). Su rótulo se le puso por acuerdo del Cabildo del 21 de febrero de 1862.
En el plano de Almazán (1863) lleva el nombre de Alatriste. Después de los tres Portales, es esta la primera calle que recibió un nombre honorífico.
Miguel Cástulo de Alatriste nació en esta Ciudad el 26 de marzo de 1820, hijo de José Joaquín de Alatriste y Francisca Castro, y se bautizó en el Sagrario el mismo día.
Aprendió primero el oficio de su padre que era sastre.
Por 1837-40 estudió jurisprudencia en el Colegio del Estado, luego de graduó de bachiller en sagrados cánones en la universidad de México. El 9 de marzo de 1844 se recibió de abogado.
En 1846 se casó con Josefa Conrada Cuesta.
En el propio año le confirieron la cátedra de derecho canónico en el Colegio de S. Juan de Letrán en México.
A lo menos de 1848 a 1852 fue abogado de pobres cerca de los tribunales superiores del Estado, en 1848 y 1849 síndico del Ayuntamiento.
En 1852 vivía en la casa núm. 1 de la Calle de las Capuchinas.
En 1853 se le eligió alcalde segundo del Ayuntamiento, pero el mismo año fue desterrado por el gobierno de Santa Anna, dos veces, a Córdoba y a Medellín (Veracruz).
A la caída de Santa Anna le nombraron primer alcalde de la Ciudad, septiembre de 1855, y en enero de 1857, prefecto del Departamento de Puebla.
También se distinguió como militar.
En 1846 fue capitán en el regimiento Hidalgo, guardia nacional del Distrito Federal, y en 1847 peleó contra los invasores norteamericanos.
El 1º. de octubre de 1849 se le confirió el mismo grado de capitán en el batallón de Iturbide ,guardia nacional de Puebla, y en septiembre de de 1857 el de coronel de infantería permanente.
El 9 de enero de 1855 se le concedió la cruz de honor, por haber combatido contra las tropas de los Estados Unidos en 1847, en varios puntos de la capital de México.
Prohombre del partido liberal, el Lic. Alatriste fue electo gobernador del Estado en junio (15) de 1857, bajo el gobierno de Comonfort.
Entonces reinaba gran excitación de los ánimos por la intervención de los bienes del clero y el destierro del obispo Labastida (1856).
Alatriste desterró también al gobernador de la Mitra, representante del obispo ausente.
El 10 de noviembre de 1857 estalló una conspiración de los conservadores en la Ciudad, pero fue sofocada.
En la misma noche se fusiló a varios de los aprehendidos, por orden del Congreso y contra la opinión del gobernador.
Este tuvo que abandonar su capital por el pronunciamiento del comandante general Miguel María Echegaray, que asumió el gobierno de la plaza el 18 de diciembre de 1857.
Durante la siguiente guerra de los Tres Años Alatriste luchó victoriosamente en Veracruz y en el Norte del Estado de Puebla.
El 20 de agosto de 1859 tomó a Zacapoaxtla, en unión del diputado Juan N Méndez.
Pero el segundo desconoció en seguida al gobernador y le dificultó todas las operaciones contra los conservadores, obligándole por un tiempo a retirarse a Tlaxcala.
Habiendo decidido la batalla de Calpulalpam (23 de diciembre de 1860) el triunfo de los liberales, Alatriste entró en Puebla, donde desde el 1º. de enero de 1861 fungió del gobernador el general liberalista José María Ortega, el que aquel día promulgó aquí las leyes de Reforma.
Alatriste se encargó del gobierno antes del 14 del mismo mes.
En 13 de febrero fue ascendido al grado de general, y en 9 de marzo se le extendió un diploma por sus servicios como gobernador del Estado en los años de 1858-60, “combatiendo la facción adversaria”.
El resto del período de su gobierno tampoco fue tranquilo. La exclaustración de las religiosas de varios conventos exasperó los ánimos de la población (febrero 26).
El 15 de abril Juan N. Méndez y otros diputados acusaron al gobernador por su conducta contra ellos en la pasada guerra.
Hízose, entonces, una transacción.
A fines de agosto el gobernador tuvo que salir contra los conservadores que habían sorprendido a Tecali.
En su ausencia el 1º. de septiembre, las tropas enemigas penetraron en la Ciudad, pero salieron en la noche.
El Congreso Local se enfureció contra el gobernador, atribuyéndole el abandono de la Capital. Alatriste renunció el 3 del propio mes de septiembre, confiándose el gobierno a Francisco Ibarra Ramos, como gobernador interino, el día 5.
Cuando las fuerzas de Francia, Inglaterra y España invadieron el territorio mexicano, se declaró a Puebla en estado de sitio y en enero de 1862 el Gral. González Mendoza fue nombrado gobernador y comandante militar del Estado, y por segundo jefe, el Gral. Alatriste. Éste, obedeciendo estrictas y terminantes órdenes, se opuso, cerca de Matamoros, a las tropas del conservador Cobos que avanzaban desde el Estado de Guerrero.
Al poner sitio al dicho pueblo, Alatriste le atacó a su vez el 10 de abril de 1862.
En la altura llamada del Calvario se defendió, durante seis horas, con 500 hombres contra los 3000 de los adversarios, esperando los refuerzos prometidos. Por fin, fue herido y quedó prisionero.
Al día siguiente, el 11 de abril, le fusilaron.
Recibió los tiros diciendo: Tiren con valor, que muero por mi patria”.
Sus restos fueron traidos a Puebla y sepultados en la iglesia del Corazón de Jesús, que acababa de edificarse no lejos del predio que el general había adquirido en la C. 11 N. 1200 (B. Juárez).
A sus seis hijos varones les dio los nombres de los demás seis arcángeles: Gabriel, Rafael, Uriel, Sealtiel, Jehudiel y Baraquiel.
Una de las hijas del general, Carmen, fue la madre de Cármen, Aquiles, Natalia y Máximo Serdán Alatriste.


Publicado por Alfredo Campos en 1:35

http://porlascallesdepuebla.blogspot.com/2009/05/calle-de-alatriste.html

jueves, julio 02, 2009

El difícil arte de ser mujer



El difícil arte de ser mujer
Frei Betto
Adital




Fuera de concurso, en Cannes, una de las películas de mayor éxito en tan renombrado festival francés fue "Ágora", dirigida por el español Alejandro Amenábar. Su estrella es la inglesa Rachel Weiz, premiada con el Oscar 2006 como mejor actriz de reparto por su trabajo en "El jardinero fiel", dirigida por el brasileño Fernando Meirelles.


En "Ágora" ella interpreta a Hipatia, única mujer de la Antigüedad que destacó como científica. Astrónoma, física, matemática y filósofa, Hipatia nació el año 370, en Alejandría. Fue la última gran científica de renombre que trabajó en la legendaria biblioteca de aquella ciudad egipcia. A los 30 años ocupó, en la Academia de Atenas, la silla de Plotino. Escribió tratados sobre Euclides y Ptolomeo, realizó un mapa de los cuerpos celestes y parece que había inventado nuevos modelos de astrolabio, planisferio e hidrómetro.


Neoplatónica, Hipatia defendía la libertad de religión y de pensamiento. Creía que el Universo era regido por leyes matemáticas. Tales ideas suscitaron las iras de los fundamentalistas cristianos que, en plena decadencia del Imperio Romano, luchaban por conquistar la hegemonía cultural.
El año 415, instigados por Cirilo, obispo de Alejandría, algunos fanáticos arrestaron a Hipatia en una iglesia, la maltrataron con trozos de cerámica y conchas y, después de asesinarla, arrojaron el cuerpo a una hoguera. Su muerte paralizó durante mil años el avance de la matemática occidental. Cirilo fue canonizado por Roma.


La película de Amenábar resulta oportuna en este momento en que el fanatismo religioso se está poniendo de moda por esos mundos de Dios. Pero toca también otro tema más profundo: la opresión contra la mujer. Hoy esta opresión se manifiesta de maneras tan sofisticadas que llegan a convencer a las mismas mujeres de que ése es el camino verdadero de la liberación femenina.
En la sociedad capitalista, donde impera el lucro por encima de todos los valores, el patrón machista de cultura asocia erotismo y mercancía. El atractivo es la imagen estereotipada de la mujer. Su autoestima es desplazada hacia el sentirse deseada; su cuerpo es violentamente modelado según patrones consumistas de belleza; sus atributos físicos se vuelven omnipresentes.
Donde hay ofertas de productos -televisión, revistas, periódicos, folletos, propaganda en vehículos, y toda la parafernalia de las telenovelas- lo que se mira es una profusión de senos, nalgas, labios, piernas, etc. Es como una carnicería virtual. Hipatia fue castrada en su inteligencia, en sus talentos y valores subjetivos, y ahora es escarnecida por las conveniencias del mercado. Es sutilmente manipulada en su ansia de alcanzar la perfección.


Según la ironía de Ciranda da bailarina, de Edu Lobo y Chico Buarque, "Si nos fijamos bien / todo mundo tiene acné / marca de apendicitis o vacuna / y tiene lombrices, tiene amebas, / sólo la bailarina no lo tiene". Si lo tuviera sería rechazada por los patrones machistas por ser gorda, vieja, sin atributos físicos que la hagan deseable.


Si abre la boca debe hablar de emociones, nunca de valores; de fantasías, no de la realidad; de la vida privada, no de la pública (política). Y debe aceptar placenteramente ser reducida a la irracionalidad analógica: "gata", "vaca", "avión", "calabaza", etc.
Para evitar ser repudiada, ahora Hipatia debe controlar su peso a costa de enormes sacrificios (¡qué bueno sería destinar a los hambrientos lo que deja de comer!), cambiar el vestuario lo más frecuentemente posible, someterse a la cirugía plástica por mera cuestión de vanidad (¡y pensar que esta especialidad de la medicina fue creada para corregir anomalías físicas y no para dedicarse a caprichos estéticos!).


Toda mujer sabe que, mejor que ser atrayente, es ser amada. Pero el amor es un valor anticapitalista. Supone solidaridad, no competitividad; compartimiento, no acumulación; donación, no posesión. Y el machismo impregnado en esta cultura volcada hacia el consumismo teme la alteridad femenina. Resulta mejor fomentar la mujer-objeto (de consumo).
En la guerra de los sexos, históricamente es el hombre quien señala el lugar de la mujer. Él tiene la posesión de los bienes (patrimonio); y a ella le toca el cuidado de la casa (matrimonio). Y está claro que ella va incluida entre los bienes... Véase la costumbre tradicional, en el casamiento, de añadir el apellido del marido al nombre de la mujer.


En el Brasil colonial se decía que a la mujer del dueño de esclavos le estaba permitido salir sólo tres veces de casa: para ser bautizada, casada y enterrada... Todavía hoy, la Hipatia interesada en matemática y filosofía es, como mínimo, una amenaza para los hombres que no quieren compartir sino dominar. Pues ellos están repletos de voluntades y parcos de inteligencia, aunque sean cultos.


Si lo atractivo es lo que se ve, ¿por qué espantarse de saber que la media actual de durabilidad conyugal en el Brasil es de siete años? ¿Cómo exigir que los hombres se interesen por las mujeres que carecen de atributos físicos o cuando ya son vencidas por la edad?
Es lástima que aún no se haya inventado botox para el alma. Ni cirugía plástica para la subjetividad.





sábado, diciembre 06, 2008

Zeus Munive, Periodista, exsubdirector de Cambio; editor en jefe de 360 Grados

En esto creo

Elisa Vega Jiménez


Siempre pensé que los mejores periodistas tenían que haber pasado por Cambio. Cambio ha cumplido una función social histórica: fue el periódico del debate cuando los años duros en la UAP; muchas plumas muy buenas han pasado por Cambio: Carlo Pini, Mario Alberto Mejía, Rodolfo Ruiz —que me parece un muy buen periodista, aunque lo critico como director—, Alejandro Mondragón; las mejores crónicas en Puebla, aparte de las de Mario Alberto Mejía, son las de Sergio Mastretta.

Nos convertimos en la nave de los locos, parecíamos escopeta vieja disparando pa’ todos lados: mientras en los demás medios hubo una implosión —digo implosión, porque todo mundo se guardó lo que pensaba sobre el caso Lydia Cacho—, nosotros lo expresamos a tal nivel que ya no medíamos ni siquiera las consecuencias. Fue un buen ejercicio, una buena experiencia, ¿que si lo volvería a hacer?, sería más inteligente, más cuidadoso.
Arturo tiene una virtud: si bien no es periodista como tal, es un tipo que tiene olfato, que está preparado y que sabe medir las cosas. De repente comete algunos excesos, y hay cosas en las que no coincido, pero me parece un buen periódico, es el único que mantiene una línea más crítica, y tiene a los mejores reporteros de Puebla: Selene Ríos, Edmundo Velázquez, Arturo Rueda…

Nunca tocamos a Enrique Doger como a Marín. Y no sé si el periódico sea de Doger; me queda claro que es de Beto Ventosa y Nacho Mier. Dice Enrique Núñez que Beto ya no, pero en el caso concreto de Nacho, pues él sigue militando en el dogerismo.

Cambio fue la experiencia periodística donde aprendí lo que se debe y lo que no se debe hacer. Sí: un periodismo crítico, no: perderse en la locura. Ya parecía que se había hecho la campaña en contra del Gobierno del estado. Ya hasta uno le daba hueva “¿ahora a quién vamos a madrear?”, no, pues otra vez a Marín, y decíamos “bueno, ¡ya!”. No porque se lo merezca o no, sino porque periodísticamente agotamos esa instancia.

Se me acusó de haber extorsionado a Eduardo Rivera con un millón de pesos, cuando yo únicamente le hice una entrevista porque una de sus constructoras había sido inhabilitada en Guerrero. La entrevista fue por teléfono, y de hecho él me trató muy bien. A mí me dijo Arturo Rueda que se lo dijo a su vez López Zavala, que había sido una orden de Javier García Ramírez. A penas alguien me dijo que fue un abogado el que sugirió a Eduardo Rivera haber participado en esta demanda. Personalmente entiendo que fue parte del inicio del sexenio, así se marcó este sexenio.

Nos sentíamos poderosos, invencibles y a lo mejor lo fuimos, pero con el paso del tiempo pienso, pudimos habernos dedicado a hacer otro tipo de reportajes, que también tienen un valor.

Nunca había estado en un medio que se enfrentara tan directamente con el gobierno. Personalmente, jamás volvería a participar en una denuncia como la que se hizo contra el gobernador. A lo mejor me pueden acusar de tibio, pero más bien es un asunto de mayor inteligencia. Ahí fue donde los reporteros perdimos la brújula.

Hay dos o tres periodistas que van a hacer la diferencia en un futuro, y espero que no se contaminen como yo ya me contaminé.

Tuve que decir: “Valentín, perdóname”, que además fue muy denigrante para mí. Alguna vez, Valentín Meneses se quejó, recibió una denuncia por parte del constructor Eduardo Rivera; hubo una jalada porque no pusimos un llamado de Marín en portada, y Valentín, como nena, corriendo —no sé si pidió mi cabeza— pero chillaba y todo, y Arturo Rueda me dijo “habla con Valentín” —todavía no pasaba el escándalo Lydia Cacho—. Y Personalmente no tenía nada en contra de Valentín, pero me parecía que sí era un exceso.

El periodismo poblano es de autoconsumo: no va más allá de lo que le interesa a los directores y a los dueños de los medios, y a lo que le gusta escuchar a los hombres del poder; no está atento a lo que quieren leer y escuchar los ciudadanos; no se le da continuidad a la información. Leo cabezas que no me interesan, que no les entiendo, que no están hechas para mí, ciudadano.

Lamentablemente ya no hay visiones rebeldes en el periodismo.

La columna debe ofrecer un escenario de lo que va a ocurrir y una explicación distinta de lo que está ocurriendo. Necesitas la columna para tratar de entender qué es lo que está pensando fulano o zutano, para leer lo que no me pudiste dar en la nota —porque muchas veces se trata de información extraoficial—, y que me abra más el panorama, que me ayude a pensar y a razonar, porque finalmente la información sirve para crecer y tomar decisiones, para lograr una sociedad más desarrollada.

La revista 360 Grados ha sido para mí una experiencia nueva, es única en su género en Puebla. Básicamente estoy enfocado a fortalecerla; esa fue otra de las razones para mi salida de Cambio.
La verdad estoy curado, pero no de Cambio, estoy en un asunto de desintoxicarme del diarismo, que la verdad me agotó mucho. No es que no me guste, me apasiona, pero no es mi hit ya. Más adelante no lo sé.

Yo no soy políticamente correcto: ni manejo un lenguaje político y sí soy muy incorrecto.
Ignacio Mier pidió mi cabeza porque una vez hablé bien de Enrique Agüera y de Blanca Alcalá y no mencioné a Doger. La verdad, también por Nacho Mier me salí de Cambio. No coincido con él, con Rueda sí, a Rueda lo respeto, pero a Nacho Mier, no.

Cambio a mí me dejó muy buenas experiencias. Sé que actualmente a algunas personas del gobierno no les caigo por mi pasado en Cambio —que si bien, a veces duele saberlo, también te da orgullo—. Por lo menos no fui un pendejo o un equis.

Me cansé de ser el perro de caza de otros, porque asumes guerras que no son las tuyas: finalmente yo no tengo guerra contra Zavala como la tiene Cambio, como la tiene Nacho, como la tiene Manuel Cuadras, como la tiene Roberto Desachy, como la tiene Edmundo Dantés. Personalmente, Zavala me puede caer bien me puede caer mal. Por eso no me gusta que un político esté detrás de un medio de comunicación.


¿Miedo?, claro, soy humano y se me arruga el cuerpo. Hubo momentos de mucha tensión, difíciles, por eso creo que fue una buena experiencia.

Actualmente está tan pervertida la información en Puebla que ser columnista es como ser músico de conservatorio y salir a tocar cumbias a los salones sociales o a la feria.


Arturo es alguien a quien respeto, y quiero; alguna vez hasta fuimos cómplices periodísticamente y amistosamente hablando. Si te digo que la decisión de irme a Cambio la tomé en un tabledance, ya te imaginarás nuestro nivel de complicidad —en muy buenos términos— y estoy orgulloso de ello.

Mi lucha, en la preparatoria, era conquistar a una mujer y tener por primera vez una relación sexual, esa era mi lucha, y mi frustración por no conseguirlo, por ser un freak. Yo quería ser rico y poderoso, no estar pensando en el Ché Guevara o en el 68; ya luego entré aquí, y como trabajé con algunos, de pronto le hice a la faramalla, digo, sí me interesa la vida del Ché pero no quiero ser como él, qué hueva, yo prefiero estar felizmente casado, una buena vieja y unos buenos hijos, disfrutar mi vida y seguirme levantando, desayunando frijoles, seguir enamorándome y seguir leyendo Cambio, que si ya cumplió 30 años, que cumpla otros 30.

http://www.diariocambio.com.mx/2008/diciembre/especial/051208_evj_esp_zeus_munive.htm


miércoles, diciembre 03, 2008

Mario Alberto Mejía, Poeta y periodista, ex director editorial de Cambio, ahora Director de ElColumnista

En esto creo



Cambio he llegado tres ocasiones de mi vida, y no sería remoto que algún día renunciara a ElColumnista para regresar a Cambio. Ha sido mi casa durante muchos años.


Dejamos la pluma y tomamos un fusil. Cambio se convirtió en una guerrilla urbana; nos peleamos con políticos, con periodistas -con todos los sectores- y terminamos en una guerra salvaje, brutal, que culminó con la censura a La Quintacolumna Radio, y con un aislamiento del periódico.


Si en Puebla hay algo que me gusta, es la civilidad de los políticos. Yo pude haber escrito hoy en la mañana algo brutal contra “X” político pero, si me lo encuentro en un restaurante, me saluda como si nada hubiera pasado –ya con el tiempo te confiesan que sí se sintieron agraviados-.

Cambio se volvió el periódico incómodo. Asumir la tarea de informar lo que estaba ocurriendo en torno al caso Lydia Cacho fue bueno y fue malo; bueno, porque nos ganó lectores; malo, porque nos ganó enemigos muy poderosos. La prensa en general hizo un vacío sobre el tema.


Para mí no había una diferencia entre público y privado: una cosa era consecuencia de otra y con ese argumento me metí en las alcobas, croniqué los amores y las deslealtades de los políticos, combinadas con lo político.


Le tocamos los huevos a King Kong, y la sensación fue brutal, porque King Kong tenía con qué defenderse. Nos volvimos adictos a la adrenalina, y esa adrenalina nos la daba el ejercicio periodístico crítico; todos los días había tambores de guerra, todos los días me iba a dormir excitado -no podía dormir por tanta excitación, ya quería que amaneciera para estar en la radio y seguir en la guerra-. Todos los días había manotazos, todos los días había tensiones, todos los días había mensajes ominosos, llamadas de amigos que decían: “yo que tú, no salía en las noches”, “Yo que tú, me cuidaba”, “algo te puede pasar”, “puedes tener un accidente”.


Los excesos son buenos, en la medida que abren espacios para los lectores y los llevan a conocer información que de otra manera no conocerían pero, tarde o temprano los excesos te alcanzan y se te revierte. El “Niño Artillero”, Arturo Rueda, muchas veces se excede; soy su principal crítico -aunque, últimamente, sospechosamente ha madurado, ha cambiado de actitud pero, a Rueda le encanta incendiar los campos, los establos, le gusta crucificar vacas, cerdos, borregos, y ese baño de sangre lo puede terminar afectando.


Si sabes escribir ya la hiciste, porque lo más fácil después de escribir es reportear; hay gente que empieza reporteando pero no sabe escribir y nunca va a aprender. Es mejor tener las herramientas de la escritura.


No me arrepiento; ejercí libremente el periodismo hasta que quise ejercerlo, me extralimité hasta que quise y, no me quiero extralimitar más. Ya pagué mi cuota con los excesos: invadí esos territorios como tenía que invadirlos y no lo volvería a hacer; porque tocas, muchos intereses, afectas a muchas personas. Aprendí que meterse en territorios privados es peligroso, es riesgoso.


Los periodistas somos parte de la clase política, convivimos con ella, hablamos como ella, comemos como ella y, algunos roban como ella. Todos los periodistas somos políticos.


Puebla es mi remanso, mi ermita intelectual. Me gusta vivir en Puebla porque es una ciudad donde ocurren muchas cosas y tiene una intensa vida nocturna: yo vivo de noche, y siempre es bueno saber que a las tres de la mañana hay un lugar donde puedes ir a tomar un trago.


Donde mejor me muevo es en la crónica, gracias a la literatura, porque con la crónica puedo hacer lo que quiera, puedo contar detalles de un político, describir su gesto y al hacerlo estoy hablando más del político que si citara una declaración.


Nos embelesamos con la guerra; nos metimos de tal forma que terminamos distorsionando muchas cosas, y esta es una autocrítica: nos excedimos, nos pasamos de la raya, nos pasamos a la otra orilla.


No le temo a los políticos, no le temo a los narcos, le temo a la mirada de una mujer. Si algo me mata, me llena de zozobra, de temores y de delirios, es eso. Una mujer me devuelve a mi estado original, de irracionalidad y de desamparo, regreso al vientre materno.


Se está creando un nuevo tipo de periodista: el periodista constructor. Antes la gente nada más se dedicaba al periodismo, hoy hay quienes se dedican al periodismo y a la construcción: a la venta de insumos para papelería; el periodista empresario, el que invierte en peleas de box, el que invierte en espectáculos. El periodismo se ha diversificado, porque queremos que nuestros nietos no sean periodistas, sino constructores.


He aprendido a escribir con la cabeza fría. Antes escribía con una enorme vehemencia, con una enorme irresponsabilidad y con una enorme inmadurez. He madurado, hoy que regresé de mi guerra de Vietnam, no he vuelto a sentir ese vértigo; cuando lo siento, lo apago escribiendo un poema y luego me siento a escribir mi columna reveladora.


Lo bueno de ser periodista es que cuando dices “quiero publicar mi libro de poemas”, te llueven ofertas. Si nada más fuera poeta, te apuesto que ninguna editorial daría un quinto por publicarme.


Los periodistas somos un poco esquizoides: queremos acomodar la realidad a nuestra visión del mundo. La objetividad en el periodismo no existe: desde el momento en el que es un ser humano, con conflictos, con emociones, con tensiones, con amores y con pasiones, quien escribe una nota, desde ese momento, la subjetividad es la dueña de la información.


Con Prensa Negra me quisieron dar una sopa de mi propio chocolate: los temas que yo tocaba en mis columnas, me los quisieron recetar; mis excesos, me los quisieron regresar, para que viera lo que se sentía. El único problema es que lo hizo gente sin talento: el libro se caía por su propio peso, no tenía argumentos y el mismo día que lo dieron a conocer lo retiraron de las librerías.


Un buen columnista no debe dejar huellas de quien es su informante; desgraciadamente vemos muchas columnas con muchas huellas dactilares. Uno lee determinada columna diciendo “voy a ver qué está pensando tal político”. El columnista debe borrar las huellas del crimen y no terminar como secretaria del político en turno.


Terminé en muchas ocasiones, sin duda, como le ha pasado a muchos, escribiendo cosas que los políticos querían que yo escribiera. Con el tiempo te das cuenta de que el político que antes te pasaba información, ahora se la pasa a otro, porque tú te independizaste o dejaste de tenerlo como fuente. Hay políticos que se la pasan dictando columnas, que tienen esa afición, yo los he descubierto dictando dos o tres columnas al mismo tiempo, es un trabajo fascinante, un trabajo de antropólogo.


Ya sembré un árbol, ya escribí un libro y ya tuve un hijo, creo que nada me falta por hacer (risas).Me he encontrado con hijos de políticos que al paso de los años me han dicho: “Cuando tú escribiste sobre mi papá, quería salir a buscarte a la redacción con una pistola y matarte, porque ofendiste a mi padre”.
Yo me formé un poco como el perrito callejero: orinándose en las calles, aprendí a esquivar a los autos, a los trailers. Mis mejores maestros de periodismo han sido poetas, han sido escritores, pero también hay gente del periodismo a la que respeto, pero no como mis maestros.


Soy un advenedizo que viene de la poesía, y que vive del periodismo. Los poetas no pueden vivir de la poesía, la poesía no reditúa, no vende. Entonces, yo uso al periodismo para mantener mis vicios poéticos.


Estoy escribiendo un poema sobre lo que he sentido, lo que he vivido, lo que he sufrido, lo que he pasado en estos últimos diez años. Es mi tránsito como persona, como periodista, como padre, como hijo, como amante. Es una especie de recuento.


Texto: Elisa Vega JiménezFotos: Tere Murillo / Ulises Ruiz

viernes, agosto 22, 2008

BLANCA ALCALA RUIZ ALABA A CARMEN SERDAN ALATRISTE

MARIO MARTELL, UN PERIODISTA POBLANO GOLPEADO POR ORDENES DEL HERMANO DEL MARRANIN TORPES RELATA UNA CONTRADICCIÓN.




MARIO MARTELL
FOTO RODOLFO PÉREZ.
Imagínese usted a la mujer más in de la política poblana, que no toca a un político corrupto ni con el pétalo de una rosa, elogiando a su antípoda ideológica, una mujer de raíces liberales, capaz de tomar las armas y colocar bombas en objetivos estratégicos.
La llama la “transgresora de su tiempo”.
Una se dedica a promover —gracias a sus mercadólogos— su imagen de “chica exudla de erre i”, de política modelo y siempre súper bien habillée, con la palabra adecuada a flor de labio; y la otra se dedicó a preparar bombas, a repartir propaganda en contra del régimen, a hacer pintas contra la dictadura, ocultar armas y hacer la revolución de a de veras.
Algo así como una eperrista del siglo pasado.
Una hizo política con las armas en la mano. La otra con las encuestas en su escritorio.
Sin embargo, se derrite en admiración hacia Carmen Serdán.
A quien en momentos reconoció su pasado revolucionario y en otros la volvió un símbolo revolucionario descafeinado.
Esto sólo es posible en la Angelópolis.
***La presidenta municipal Blanca Alcalá Ruiz aprovechó el 60 aniversario luctuoso de la guerrillera Carmen Serdán Alatriste para lanzar una severa crítica a la polarización política que vive el país, y propuso generar acuerdos para solucionar problemas del mismo.“Para lograr la colaboración y respeto a favor del desarrollo de la población, es necesario dejar atrás posiciones estridentes, liderazgos ‘mesiánicos’ y posiciones irreductibles.
En su lugar demos paso a la construcción que explore alternativas para lograr acuerdos.”Sin mencionar nombres, la presidenta municipal de Puebla, por primera vez en su período gubernamental, se lanzó en contra de los líderes “mesiánicos” de la política.
Además, la presidenta sacó su filia institucional. Les echó unas flores a Felipe Calderón Hinojosa y a Mario Marín Torres por lograr acuerdos y trabajar a favor del país.Alcalá Ruiz elogió a su antípoda ideológica.
Paradójicamente, la presidenta municipal —institucional hasta las cachas, conservadora políticamente y en su estilo excesivamente neutral de mantenerse al margen de cualquier toma de postura—elogió a la guerrillera y revolucionaria Carmen Serdán, a quien llamó una “transgresora de su tiempo”.
La alcaldesa leyó arrebolada la biografía de la guerrillera Serdán:“A temprana edad se unió al movimiento antirreeleccionista. En forma clandestina, dedicaba las noches a pegar propaganda contra la dictadura, repartía pólvora, elaboraba bombas, compraba rifles y ejercía funciones de emisaria. Se ocultó bajo el seudónimo de “Marco Serrato”, viajaba por el país y transmitía en su propia casa y fuera de ella su ideal revolucionario.”Fue aprehendida por la Policía y encarcelada con su madre y cuñada. Tras el golpe de estado de Victoriano Huerta, se unió nuevamente a la causa de libertad participando en la junta revolucionaria de Puebla.”
Ya para descafeinar a la guerrillera Carmen Serdán, que hoy sería una desaparecida política, Blanca Alcalá dijo:“Nos reunimos esta mañana para conmemorar una vida de entrega a una causa, la causa de la libertad, de la justicia, la causa de la igualdad, porque esos fueron los valores que guiaron la vida de una mujer ejemplar y orgullo de Puebla.”
Con una ofrenda luctuosa, diputadas, funcionarios de la Secretaría de Gobernación y la alcaldesa Blanca Alcalá Ruiz —oradora principal del evento— recordaron la memoria heroica de la combatiente revolucionaria Carmen Serdán Alatriste.
La figura revolucionaria del martirologio del “nacionalismo revolucionario” —que aunque les dé pena y le quieran poner otro nombre más atractivo— fue recordada por el secretario de Gobernación, Mario Montero Serrano, y la alcaldesa Blanca Alcalá Ruiz.
La revolucionaria Carmen Serdán fue puesta como un ejemplo de la lucha por la libertad y la justicia. Es claro que a mayor universalidad las palabras quieren decir cualquier cosa, algo así como quitarle toda su carga revolucionaria e ideológica a la guerrillera poblana.
***Ya con la guerrillera descafeinada, la presidenta municipal, ya más en una tesitura de priista de derecha (perdón por la tautología), señaló que el combate a la pobreza es ahora el sustituto de las demandas de la lucha armada conocida para el usufructo de los políticos en actos como el de ayer.
“Luchar contra la pobreza representa el eje central de todo gobierno”; la presidenta municipal reconoció que, tanto en el estado de Puebla como en el resto del país, las cifras en cuanto a ingreso de sus habitantes son “contrastantes”.
Esto del “contraste” se traduce en que hay pocos ricos que tienen de todo y hasta de más, y un montón de pobres que no tienen ni siquiera para el pasaje.
La alcaldesa municipal recuperó las cifras del Consejo Nacional de Evaluación de la Política Social. Alcalá señaló que el rezago en la entidad es de 0.975.
Además, la alcaldesa aludió a los desequilibrios distributivos.
“El municipio de Puebla, a pesar de que tiene los índices de educación, ingreso y salud muy altos, persisten 54 polígonos de pobreza patrimonial donde sus habitantes tienen insuficiencias de ingresos.”
En tanto, a nivel nacional, de los ingresos totales, el 10 por ciento de las personas con menores ingresos concentran el 1.6 por ciento, mientras que el 10 por ciento con mayores ingresos acumulan 39.3 por ciento de los ingresos del país.
“Lo anterior refleja que a pesar de los múltiples esfuerzos institucionales, aún persisten rezagos sobre los cuales todos los días se deben realizar programas y acciones coordinadas”, enfatizó Alcalá Ruiz, prácticamente descubriendo el hilo negro de la desigualdad, a la que no quiso llamar por su nombre, y a la “transgresora de su tiempo” no la quiso llamar guerrillera.
BRAVO MARIO MARTELL POR TU CRÓNICA, LA PRESIDENTA MUNICIPAL "IN" FRESITA ALABA A LA GUERRILLERA CARMEN SERDAN ALATRISTE, PERO SI HOY ENFRENTA A UNA MUJER CON ESE PERFIL, SEGURAMENTE LA MATAN, PORQUE HOY A LA MUJER NO SE LE ENCARCELA, SE LE DESAPARECE.

jueves, agosto 21, 2008

EN HOMENAJE A CARMEN SERDAN ALATRISTE

Carmen Serdán Alatriste nació en la ciudad de Puebla, el 11 de noviembre de 1873 y falleció el 21 de Agosto de 1948, a la edad de 73 años.







Carmen Serdán Alatriste nació en la ciudad de Puebla, el 11 de noviembre de 1873. Fue la primogénita del matrimonio formado por el Licenciado Manuel Serdán y Doña Carmen Alatriste de Serdán, nieta además del general Miguel Cástulo Alatriste, en cuya sangre palpitaban los ideales democráticos y las libertades ciudadanas por las que luchó hasta la muerte, los cuales trascenderían en su prole.

Tuvo tres hermanos: Aquiles, Natalia y Máximo, a quienes sus padres procuraron inculcarles el amor a la libertad y a los derechos humanos. Doña Carmen, a causa de las prolongadas ausencias de su marido Manuel, se encargaba prácticamente sola de la educación de sus hijos.
Carmen estudió en el Colegio Teresiano, una escuela particular para niñas, donde aprendió a leer y escribir. La situación económica de su familia le permitió acceder a estas artes que se consideraban innecesarias para las mujeres de su época.

Más tarde Natalia se casó, mientras que Carmen siguió soltera, abrazando las ideas revolucionarias y la causa anti-reeleccionista de Francisco I. Madero. Luchó contra la dictadura porfirista desde el Partido Anti-Reeleccionista.
En forma clandestina, Carmen dedicaba las noches a pegar propaganda contra la dictadura de Porfirio Díaz y a repartir pólvora y dinamita entre los inconformes. En sus actividades secretas tuvo el seudónimo de "Marcos Serratos".


La joven no limitaba su trabajo a estas tareas, ya que también elaboraba bombas y hacía transacciones para la compra de rifles y pistolas para proveer de armas a las fuerzas revolucionarias.

Los dos hermanos varones de Carmen Serdán, al tener la edad suficiente, se afiliaron también al Partido Anti-Reeleccionista, de modo que junto con su madre y sus dos hermanas luchaban por terminar con la dictadura de Porfirio Díaz.

Aquiles Serdán abandonó sus estudios para dedicarse al comercio. En su calidad de negociante, realizó frecuentes viajes hacia los vecinos estados, durante los cuales tuvo la oportunidad de hacer amistad con los obreros que laboraban en las fábricas textiles de Puebla, Tlaxcala y Veracruz, constatando las inhumanas condiciones en que realizaban sus actividades.

Aquiles tuvo una activa participación en 1910 durante la campaña presidencial de Francisco I. Madero y, al fracasar las aspiraciones presidenciales de éste, tuvo que emigrar a San Antonio, Texas, en los Estados Unidos, a fin de escapar a la persecución que se desató contra sus seguidores.

Máximo, por su parte, llegaría a ser Presidente de la Delegación en Puebla del Partido Anti-Reeleccionista.
En octubre de 1910, Carmen viajó a San Antonio, Texas, en donde se entrevistó con Madero y llevó fondos a su hermano Aquiles. Los hermanos Serdán recibieron la instrucción de iniciar la Revolución en el estado de Puebla el 20 de noviembre de ese año. Poco después, Madero proclamó el Plan de San Luis, para llamar al pueblo de México a sumarse al movimiento revolucionario y los hermanos Serdán regresaron a México a continuar con sus actividades proselitistas.

La casa de doña Carmen Alatriste, ubicada en Santa Clara número 4, en la ciudad de Puebla, servía como punto de reunión para los correligionarios de la familia, a quienes hacían pasar a la casa con todo sigilo.

La policía local seguía de cerca los pasos de los Serdán; no pasó desapercibido el viaje a San Antonio y su regreso a nuestro país. Cuando llegaron a Puebla, el gobierno porfirista los acusó de conspiradores y decidió catear su casa. La familia Serdán tuvo conocimiento de tal decisión y sus integrantes, así como sus amigos, acordaron anticipar la fecha para iniciar el movimiento revolucionario y se concentraron en el domicilio familiar con las armas disponibles. Todos mostraron entusiasmo por la llamada a las armas.

El 18 de noviembre de 1910, cinco policías llegaron muy temprano a la casa de Santa Clara con una orden de cateo y arresto contra Aquiles Serdán. La casa tenía la puerta abierta y, al entrar, los policías fueron recibidos por una lluvia de balas y comenzó un intercambio de disparos.
Durante los primeros momentos del combate cayó muerto Miguel Cabrera, el Jefe de la Policía de la Ciudad de Puebla y los policías restantes tuvieron que retroceder. Los antiporfiristas tomaron a uno de rehén y los otros dos huyeron para dar parte a las autoridades del hecho.

Desde el balcón, Carmen Serdán arengó al pueblo, incitándolo al grito de "¡Viva la no reelección!"

Después de eso, llegaron 400 soldados y 100 policías de refuerzo para aniquilar a los revolucionarios. La casa de Santa Clara fue rodeada y se inició un tiroteo que duró varias horas. Carmen participó activamente en la defensa contra las fuerzas porfiristas, resultando herida al subir a la azotea para proveer de parque a los revolucionarios.

Su hermano Aquiles, considerado uno de los mayores ideólogos y dirigentes de la Revolución, se había refugiado en el sótano de la casa y durante la madrugada del 19 trató de abandonar su escondite, pero fue sorprendido por un elemento de la policía que permanecía en custodia de la vivienda, quien le dio muerte. Fue uno de los primeros mártires que ofrendaron su vida en ejemplar sacrificio por la causa de la Revolución Mexicana.


Después del tiroteo, quince de los defensores habían muerto. Al cesar la resistencia dentro de la casa, Carmen Serdán, su cuñada Filomena del Valle y su madre fueron aprehendidas. Las acusaron de recargar las armas de los defensores durante el tiroteo, tal como lo había visto y declarado el polizonte Fregoso, infiltrado en la operación. Las tres mujeres fueron remitidas a la cárcel de La Merced y más tarde las recluyeron en el Hospital de San Pedro.

Carmen no se desanimó y continuó la lucha al lado de los revolucionarios. Después del golpe de Estado de Victoriano Huerta, Carmen participó en la Revolución mediante la Junta Revolucionaria en Puebla y sostuvo una entrevista con Venustiano Carranza. Distribuyó armas, fue correo a favor del movimiento e imprimió proclamas. Posteriormente se incorporó como enfermera en los hospitales de las fuerzas combatientes.

Al triunfo del constitucionalismo Carmen Serdán se retiró a la vida privada. Murió en Puebla, Puebla, el 21 de agosto de 1948, a la edad de 73 años.
Casi tres meses después de su muerte, el 18 de noviembre de 1948, el Diario Oficial publicó lo siguiente:

El Congreso de los Estados Unidos Mexicanos, decreta:

Artículo único. Inscríbase con letras de oro, en los muros del Salón de Sesiones de la Cámara de Diputados del Honorable Congreso de la Unión, el nombre de Carmen Serdán, paradigma del heroísmo de la mujer mexicana.

martes, agosto 19, 2008

Los “hechos aislados” del crimen organizado

EN PUEBLA DE ZARAGOZA O DE LOS ANGELES NO PASA NADA CABRONES, VIVIR EN PUEBLA, ES COMO VIVIR EN EL CIELO.




Tiempos de Nigromante de Arturo Rueda
artrueda@laquintacolumna.com.mx

2008 es el año de la inseguridad en Puebla. Hasta antes, el estado avanzaba a contracorriente del baño de sangre nacional. La operación del crimen organizado era subterránea gracias a la existencia de acuerdos capos-gobierno que nos convirtieron en una especia de oasis. Sí, un lugar de paso. También residencia para las familias de los grandes narcos. Algunos levantones en la Sierra Norte, especialmente en la conflictiva zona de La Ceiba. Sí, con mucho narcomenudeo bajo control. De pronto, algo se rompió.

Los pactos se rompieron y las barreras para evitar que los criminales operaran en la entidad se derrumbaron.

Sin embargo, para el gobierno marinista, 2008 no es el año de la inseguridad, sino el de los “hechos aislados”, el único discurso que conoce Mario Montero y el resto de los funcionarios encargados de la seguridad pública. Hechos aislados, que si se ven en conjunto, pintan un cuadro alarmante que Mario Marín se niega a ver o que sus subalternos no lo dejan ver.


Hagamos un recuento de los “hechos aislados”:



El secuestro del empresario Francisco Zorrilla Alanís, quien permaneció desaparecido seis meses, le cortaron el dedo meñique y que al ser liberado se fue de la entidad,


La detención del comandante de la PFP, Edilberto Camacho, asignado ala seguridad del Aeropuerto poblano, bajo los cargos de permitir el descenso de aeronaves cargadas de narcóticos.

Unos días después también fue relevado el destacamento militar asignado al resguardo del lugar.
La muerte del empresario Ricardo Ramírez en los separos de la PGJ a manos de los policías judiciales Edgar Contreras Chang y José Díaz Salinas mientras lo extorsionaban. Después de un mes de presión mediática, Blanca Laura Villeda abandonó el cargo.



Los nueve impactos de bala que recibió el vehículo del alcalde saliente de Izúcar, Filiberto Guevara. Hizo responsable al presidente entrante y que después sería conocido como el narcoalcalde, Rubén Gil.


El asesinato del diputado suplente del PAN por el distrito de Tecamachalco, José Alfredo Pérez Castro, quien, con un balazo en el tórax, llegó manejando su camioneta la Cruz Roja.


La detención en Estados Unidos de Raúl Gil Campos, presidente municipal de Izúcar de Matamoros, bajo la acusación de transportar droga en su empresa de fletes. Sus padrinos políticos se desmarcaron, pero todavía habrá noticias porque juicio iniciará en septiembre y no se duda que hablará de su relación con políticos poblanos.


El cierre de operaciones de Casa de Cambio Puebla después de que la AFI detuvo a Pedro Alfonso Alatorre “El Piri” por lavar dinero para el Chapo Guzmán y comprar aeronaves para mover droga.


La balacera entre cinco judiciales poblanos y un comando de Zetas en Córdoba, Veracruz. El único agresor detenido salió caminando al otro día. Fuerzas especiales rescataron a los poblanos, pero el agente de placa 646 fue levantado y dos semanas después apareció muerto en Río Blanco.
La detención de una célula de sicarios del Cártel del Golfo en Oaxaca que se dedicaba al secuestro y utilizaba el corredor de Tehuacán para instalar sus casas de seguridad.



En la madrugada del 4 de abril un comando armando asaltó la caseta de peaje ubicada en San Martín. Mataron a un militar y se llevaron un millón de pesos, lo que provocó la remoción del general Enrique Jorge Alonso Garrido, quien sólo duró 4 meses al frente de la XXV zona militar.


El miércoles 29 de abril un comando con armas largas asaltó un camión de valores, llevándose 8 millones de pesos sin disparar un tiro. Las fuerzas de seguridad montaron un operativo de 150 elementos, aunque al final nadie fue detenido.



La detención de cinco miembros del Cártel de Sinaloa por ofrecer 10 mil dólares a los custodios del Aeropuerto de Huejotzingo para dejarlos bajar un avión cargado de cocaína.



La amable solicitud del gobernador a dueños y directores de medios de comunicación para bajarle al tema de la delincuencia ante la ola de violencia que ya azotaba al estado.


El Atlas Delictivo 1996-2007, realizado por el Icesi (Instituto Ciudadanos para el Estadio de la Inseguridad) ubica a Puebla como la quinta entidad más insegura del país, sólo por detrás del Estado de México, DF, Baja California, Chihuahua y Veracruz.



El narcoaterrizaje de emergencia en las inmediaciones de la laguna de Alchichica. La avioneta fue abandonada, aunque se encontraron armas de alto poder en su interior. Los militares se hicieron cargo del asunto.


El cateo que hizo la AFI y la PFP de una casa ubicada en el cluster 888 de Lomas de Angelópolis, en busca de un pez gordo que podría ser El Mayo Zambada. Desde entonces, al fraccionamiento de lujo se le conoce como Lomas de Narcópolis.



El hallazgo de dos ejecutados en la carretera Cuacnopalan-Oaxaca, a unos minutos de Tehuacán, en el paraje conocido como la “falla geológica”. Después se supo que habían sido empresarios secuestrados en Oaxaca.



El secuestro de Karina Reyes, estudiante de la Upaep y sobrina del obispo de Jalapa, Hipólito Reyes Larios. Fue encontrada en los límites de Puebla y Veracruz, pero las autoridades de ambos estados se echaron la bolita y nunca se supo nada.



El empresario de origen sinaloense Martín Lizárraga Osuna fue ejecutado por dos sicarios tras ubicarlo viviendo en la casa de sus sobrinos en San Martín Texmelucan. Nadie fue detenido.



El secuestro en La Ceiba del empresario Héctor Paredes Valdéz cuando se encontraba en su billar. El levantón fue ejecutado por once sujetos vestidos con uniformes de la AFI.



Los pobladores de Tlapanalá detienen a un comando de presuntos Zetas que sí resultan serlo; casi los linchan y la policía estatal los rescata para traerlos a la capital.



Por último, el atentado contra el subprocurador Víctor Pérez Dorantes, en el que se dispararon 300 cartuchos de AK-47.

Tantos hechos aislados nos dicen dos cosas. Uno, que el crimen organizado ya vive en Puebla, y dos, que el 2008 no sólo es el año de la inseguridad, sino de la impunidad. Y eso que apenas vamos en la segunda quincena de agosto. A ver qué viene.


http://www.laquintacolumna.com.mx/2008/agosto/columnistas/colu_tiempos_190808.html

Cuando lleguemos a estar como Georgia en Osetia del Sur, con miles de muertos, a lo mejor, digo, quizás, haya una aceptación que las cosas ya se las está llevando la chingada, para eso, te aseguro, los primeros en huir serán los políticos.

jueves, agosto 07, 2008

Griselda Tirado, a cinco años de su homicidio

Este martes 6 de agosto se cumplieron cinco años del asesinato de la defensora de los derechos humanos de la Organización Independiente Totonaca (OIT), Griselda Tirado Ortiz Evangelio, fundadora de la OIT y maestra de la escuela indígena Kgoyom-Cesik


Mario Martell

Desde las primeras horas del asesinato de la indígena totonaca el gobierno estatal de Melquíades Morales Flores anunció la tesis de que el crimen de la defensora de los indígenas fue “pasional”, aunque luchadores sociales y su familia estimaron motivos políticos en el sentido del homicidio.
La tesis inicial del gobierno se impuso como la verdad jurídica del asesinato de la abogada de la Organización Independiente Totonaca (OIT).
En febrero de 2004, el gobierno del estado anunció completamente esclarecido el homicidio al presentar a los asesinos material e intelectual del crimen.
Sin embargo, organizaciones como la OIT —de la cual Griselda Tirado Evangelio fue asesora— dudaron del dictamen de la Procuraduría estatal.La OIT ha sostenido que el asesinato de Griselda Tirado Evangelio fue un crimen no aclarado cabalmente, dado que no se investigó el ámbito y entorno histórico-político del homicida y de la propia asesinada, quien fuera la candidata natural de la OIT a aspirar a un gobierno indígena.
El informe “Los derechos humanos en el sexenio 2000-2006”, del Centro de Derechos Humanos Agustín Pro, reseña el asesinato de Tirado Evangelio al lado de otros defensores de derechos humanos como Digna Ochoa.
“Las defensoras y defensores son víctimas frecuentes de violaciones al derecho a la vida y a la libertad, tales como ejecuciones extrajudiciales y desapariciones forzadas. Estas violaciones constituyen los más graves obstáculos para la vigencia de los derechos humanos en la sociedad. Además, producen daños irreparables para las víctimas, sus familiares, la comunidad de defensores y las personas para quienes desarrollan su labor.”
La ausencia de un proceso debido en México impide que la sociedad tenga certeza de que quienes purgan penas privativas de la libertad son verdaderamente responsables de la comisión de un delito. Esta carencia permite apresar a las personas por motivos políticos.
La utilización de instrumentos legales como las órdenes de aprehensión, las denuncias penales y los arrestos continúan siendo herramientas recurrentes, aparentemente legítimas en contra de las víctimas, y son utilizadas discrecionalmente como método jurídico-político para la represión, como quedó señalado en el capítulo sobre justicia penal en este mismo balance sexenal.
Entre ellas destacan las denuncias por motín, robo y terrorismo, así como la acusación por uso de armas exclusivas del Ejército.”
El reporte también señala que en el caso de Puebla, el 22 de septiembre de 2003 la OIT denunció que cuatro de sus integrantes, Genaro Salazar Vega, Miguel Sánchez Sosa, Antonio Sánchez Gaona y Prudencio Pérez García, fueron torturados por elementos de la Policía Judicial del Estado de Puebla (PJEP), quienes sin pruebas, los acusaron de ser sospechosos de un homicidio.
Dicha organización supuso que la agresión fue instigada por el expresidente municipal de Huehuetla, Puebla, Víctor Rojas Solano, para tratar de sabotear las investigaciones que una fiscalía especial de la Procuraduría General de Justicia del estado realiza con el objetivo de esclarecer el asesinato de la defensora de derechos indígenas Griselda Tirado Evangelio.
Griselda exhibe las contradicciones del proceso judicialEntre los instrumentos para salvar del olvido la memoria de Griselda Tirado Evangelio se encuentra el documental Griselda, del videoasta Byron Lechuga.
Luego de un trabajo de investigación, filmación y edición, de año y medio, el documental exhibe las contradicciones de la investigación de las autoridades de la justicia poblana.“Gracias a su persistencia, el documental preserva del olvido y la impunidad la memoria de Griselda Tirado Evangelio.
El propósito del documental Griselda es que el espectador saque sus propias conclusiones a partir del material que presenta el video”, señala Byron Lechuga.Existen otros trabajos cinematográficos referentes a la OIT, como el documental dirigido por Pancho Lane.
En el documental, el entonces gobernador de Puebla, Melquíades Morales Flores, declara en entrevista con el documentalista que el caso de Griselda Tirado es un “caso cerrado”, debido a que Zamudio —el asesino confeso de la profesora— se entregó a la justicia. http://www.youtube.com/watch?v=zkOgM7W7EaE
Recuerdan en Huehuetla memoria de la fundadora del CesikLa memoria de la abogada fue recordada en el municipio de Huehuetla con una misa de aniversario luctuoso en la capilla del panteón municipal. Además, un grupo de indígenas marchó a la plaza municipal.
Este día se integró también la organización San Salvador Huehuetla SC de RL —desprendimiento de la Organización Independiente Totonaca—, cuyo presidente es Manuel Rodríguez García, y su secretario es Abelardo Núñez Luna.
La organización es impulsada por el exintegrante de la OIT, Edmundo Barrios Marbán.“Hace más de 19 años que OIT nació como organización, en los ochentas; allí participamos diferentes protagonistas, los liberales del PRI, los de izquierda del PMS y PSUM, los del PRD, los misioneros y misioneras de la liberación, los de INEA y tantos otros que han contribuido a nuestro proceso.
Fuimos gobiernos municipales indígenas y fuimos sobre todo organización independiente”, señala en un comunicado la nueva organización dada a conocer en Huehuetla, durante el quinto aniversario luctuoso de la activista.
La impunidad en Puebla es añeja. Y el pueblo también olvida.

viernes, julio 11, 2008

COSCORRÓN A MARIO MARIN DE PARTE DE TV AZTECA



AHORA RESULTA QUE TELEVISIÓN AZTECA "RECORDÓ" Y PUBLICÓ A NIVEL NACIONAL EL ASUNTO DE LYDIA CACHO, Y SOLO PARA DAR UN "COSCORRÓN" AL GOBER PRECIOSO PARA QUE LAS TRASMISIONES DE FUTBOL ESTÉN ASEGURADAS EN SU PINCHE TELEVISORA.








Como bien lo menciona Mario Alberto Mejía en su columna La Quintacolumna:



"Marín y el Zipizape en la Casa Lamm (o el Retorno Misterioso de Televisión Azteca) "



"...Pues bien: Televisión Azteca recordó el caso Marín-Cacho después de que durante mucho tiempo lo olvidó y lo tiró al basurero de la historia.

¿Cómo olvidarlo?


En los días aciagos del conflicto, Televisión Azteca enmudeció y enlató un par de entrevistas que le había hecho a Lydia Cacho, una vez que el tema no podía tocarse en ninguno de sus canales.


Y vaya que guardaron silencio.



De pronto, los paladines de la libertad de expresión recordaron que Mario Marín es un gobernador maloso y enviaron a Puebla al reportero Federico Anaya para que entrevistara a los “enemigos” del gobernador.


¿El fin?


Exhibirlo a nivel nacional en los más diversos temas: el de la obra pública, el de la transparencia y el del autoritarismo.


Lo curioso es que una vez armado el sesudo reportaje, éste tuvo que esperar mejores tiempos.


¿El motivo?



El zipizape protagonizado por los activistas en la Casa Lamm.


Y vaya que las dudas matan:


¿Cómo fue que los levantacejas de Azteca recuperaron la memoria después de tantos meses de haberla perdido?



¿Cuál es la intención del reportaje que sobre el gobierno de Marín preparó el reportero Federico Anaya?


¿Qué intereses de Salinas Pliego estás detrás de esta embestida?


La respuesta al parecer la dio el columnista Enrique Núñez, director de Intolerancia Diario, hace un par de días:“Desde el pasado fin de semana, un grupo de reporteros de Televisión Azteca México se ha encargado de elaborar, por encargo, una serie de reportajes en contra del gobierno de Mario Marín para el noticiero estelar, conducido por Javier Alatorre, de esa empresa televisiva.


“Los temas a seguir estarán relacionados con la multitudinaria fiesta de cumpleaños del gobernador, el proyecto de “La célula”, la construcción del centro expositor, de la ley de transparencia y la concesión a OHL de la carretera.



“Independientemente de la ‘investigación periodística’ existe una razón fundamental para orquestar esta campaña mediática.“El motivo, por absurdo que parezca, no es otro que el de la concesión de los derechos de televisión para la transmisión de los partidos del Puebla de la Franja, los cuales podrían ser otorgados a Grupo Imagen de Olegario Vázquez Raña.“Son tan grandes ($$$$$) los intereses al respecto que el magnate de los medios Ricardo Salinas Pliego no tuvo empacho en ordenar la campaña en contra de Marín."



http://www.laquintacolumna.com.mx/2008/julio/columnistas/colu_laquinta_110708.html







Con esta bola de culeros dueños de los medios de comunicación televisada, igual que los mas rascuaches informadores, solo viven para sus intereses personales, y ¿el pueblo y la justicia?

Sepa su puta madre, al fin que somos felices idiotizados con los programas de mayor éxito que son una basura, debido a la incultura ancestral.

Counters
Internet Access Provider