jueves, agosto 20, 2009

Carmen Serdán Alatriste


Por la Diputada Rocío García Olmedo.

El próximo viernes 21 de agosto se conmemora el 61 aniversario luctuosa de una mujer atípica para su época, Carmen Serdán Alatriste.

De ahí que en el rescate de la historia local -base de la propuesta que en el Congreso del Estado de Puebla trabajamos los miembros de la Comisión Especial de los centenarios de los movimientos sociales- la figura de Carmen Serdán es fundamental no sólo para la etapa histórica del estallamiento del movimiento revolucionario, sino también para rescatar el pensamiento y acción de las mujeres poblanas de esa época.

En la historia popular del movimiento revolucionario en México se registra la participación de las adelitas y las valentinas como parte de un grupo masivo de mujeres sin rostro; como las heroínas anónimas de la gesta, sin embargo hubo además de estas valientes, casos como el de Carmen Serdán que de manera puntual, con acciones y pensamientos concretos, fueron piezas claves para detonar la Revolución Mexicana y continuar en la lucha hasta la Constitución de 1917, aunque su figura y sus nombres prácticamente no son reconocidos ni recordados.

Carmen Serdán supo luchar como líder, política, ideóloga, escritora, guerrillera, enfermera, hija, hermana, tía y amiga. Más que una heroína, fue una mujer con plena conciencia de que en 1910, el país requería de manera urgente de un cambio social porque las condiciones de vida de una amplia mayoría eran miserables. Carmen, la luchadora social, ve la necesidad de sumarse al movimiento político para combatir las injusticias sociales que privaban en el país porque desde su experiencia personal, es testigo de las carencias y pobreza de los obreros y campesinos poblanos y vive la censura y persecución del régimen por "pensar diferente a don Porfirio".

Ella fue cabeza de un grupo de arriesgadas mujeres entre las que se encuentran su madre, doña Carmen Serdán Alatriste; su hermana, Natalia Serdán; Filomena Del Valle, cuñada y esposa de Aquiles y las hermanas Guadalupe, Rosa y María Narváez Bautista, conocidas como las socias de Carmen Serdán. Todas ellas, inteligentes y audaces damas de la sociedad poblana.

Su presencia en el movimiento revolucionario fue definitiva para que estallara la Revolución en el sitio de Puebla, pero también para que las ideas maderistas de no reelección se extendieran no solo en nuestra entidad poblana, también en otras regiones del país gracias a las cartas y correos de los clubes feministas.

Hija de familia con oportunidades de prepararse y opinar, cosa que no sucedía en otras familias ni en otras clases sociales. Desde su nacimiento, Carmen recibe una herencia política que le viene de sus predecesores, lo mismo que todos los miembros de esa familia. Lo interesante de Carmen es como asume ella esa responsabilidad política, ese patrimonio ideológico que viene de varias generaciones atrás.
Comentarios: Es cierto lo que establece Rocío sobre Carmen Serdán, pero aún faltan muchos nombres de mujeres valientes que se unieron a la causal.
Ejemplo de ellas es Paulina Maraver Cortes.
Gracias a que los historiadores en su mayoría han sido varones, le otorgaron a las mujeres en sus recopilaciones muy poco o casi nada de interés.
Va pues por esta mujer valiente un humilde recuerdo:
Paulina Maraver Cortés Nació en 1867 en Huamantla, fueron sus padres don José María Maraver y la señora María Concepción Cortés, cuando contaba con seis años de edad, tuvo la desgracia de perder a su padre, hombre de gran patriotismo, que prestó sus servicios en la batalla del 5 de mayo de 1862.
Después de ejercer su magisterio en Palmar de Bravo de 1881 a 1884 y en vista de los informes que dieron las autoridades del lugar, le fue concedida una pensión por el gobierno del estado de Puebla para ingresar en la Escuela Normal, donde obtuvo el título de profesora normalista, el 11 de febrero de 1891.
Inmediatamente tomó la dirección de la escuela de San Martín Texmelucan en Puebla y en 1891 pasó a la ciudad de Zacatlán en el mismo estado, a hacerse cargo de la dirección de la escuela Juárez hasta 1893, fecha en que pasó a la ciudad de Puebla.
Dado el prestigio que como educadora se había ganado, dirigió sus esfuerzos al establecimiento de una escuela particular, en la que vio patentizadas las simpatías efectivas de las que gozaba con una matrícula satisfactoria. Lastimada por la despedida oficial hizo de su escuela un centro de amistad y partidismo, no tardando en adquirir los caracteres de una positiva Junta Revolucionaria de Mujeres.
El colegio particular se llamó “Enrique Pestalotzi” y se fundó en 1909. Se adhirió a la causa revolucionaria formando parte activa en el partido de Aquiles Serdán, quien le tenía gran estima, ya que siempre fue su consejera.
Después de los acontecimientos del 18 de noviembre de 1910 la profesora Maraver siguió la causa y así se captó la confianza del General Emiliano Zapata. Como era natural estas actividades no podían quedar ocultas y como ella celebraba frecuentes juntas en su propio domicilio, provocó su persecución en la época del General Huerta, quien encarceló a sus familiares. Como consecuencia del atentado cometido en la persona del presidente de la República don Pascual Ortíz Rubio, sin justificación de ninguna especie la profesora Maraver fue encarcelada en la penitenciaría del Distrito Federal, no obstante que para esa fecha había dejado toda actividad política. La gran educadora murió en la ciudad de Puebla el 28 de julio de 1954.
Sus restos descansan en la rotonda destinada a los veteranos de la Revolución, cerca de la tumba hoy vacía de los hermanos Serdán en el Panteón Municipal.
http://www.starmedios.com/municipios/huamantla-histo.html

miércoles, agosto 19, 2009

A JOSE MARTINEZ, ESCRITOR DE "PRENSA NEGRA"

JOSÉ MARTÍNEZ, PERIODISTA Y ESCRITOR Y AL COLABORADOR ABRAHAM G. MARTÍNEZ, HISTORIADOR EGRESADO DE LA UNAM.


El objetivo principal de mi propuesta es tratar sobre lo escrito en la nota del día 11 de agosto de los corrientes en el periódico Síntesis de Puebla, entrega titulada “Pasquín carroñero Mejía, plomero del periodismo”.

De entrada me referiré estrictamente a la alusión personal que a la letra dice:

“Lo que no sabe Mejía es que hay una figura legal para este tipo de actos y escritos y que tiene que sustentar todo lo que dice el “mail” porque él es el director general o editorial y sobre él cae la responsabilidad de lo publicado. Bueno, en dicho mail le escribe (que no es más que él mismo) una tal Jennyfer López y en él Mejía se congratula de su pasado, de su historia personal, pues con todo lo escrito “lo hicieron famoso” y se envalentona “porque periodistas como tú resisten esas y otras cosas”.

Afirmo que lo que publicó Mario Alberto Mejía en su columna es cierto, tan cierto como que la “tal Jennyfer López”, existe y es mujer.

Este es el “perfil” de la que escribe.

Mi aparición con este seudónimo se inició en el blog “Gober Precioso”

Este blog fue creado por un joven para que los cibernautas comunes y corrientes se expresaran con plena libertad en torno al caso de Lydia Cacho.

Así se hizo y se dijo lo que la sociedad establecía como cierto.

¿Qué hubo excesos?

Quizás, pero al mismo tiempo sirvieron de catarsis para liberar el disgusto, asco y frustración que produjo el caso de la periodista Lydia Cacho.

En fin, esa es una historia harto conocida.

Sobre los periodistas poblanos debo decirte lo siguiente:

Aparte de leer Cambio, El Columnista e Intolerancia, también leo el Sol de Puebla, Síntesis (sobre todo para chismear sobre “Rostros), La Opinión, La Jornada de Oriente, Eco, Puebla sin Fronteras, El Heraldo de Puebla (casi nunca) y Milenio. Y los digitales E-Consulta, Puebla online, Línea, La Quinta Columna, Status Puebla, Réplica y Contrarréplica, Poblanerías en Línea y algunos de los diarios escritos que cuentan con su página web.

¿Cuál es la razón?

Conocer el criterio de los columnistas.

En la radio tengo mis preferencias y, te soy sincera, me encanta Fernando Canales. Antes escuchaba a la divertida dupla Mario Alberto y Arturo Rueda. Claro que eran irrespetuosos y por ello los “corrieron”.

De vez en cuando escucho a Enrique Núñez, a Mario Alberto (que regresó), a Mariloli Pellón y a otros locuaces y hasta irreverentes “comunicadores”, entre ellos el gran oso de Zeus Munive.

Los estilos y las formas que manejan las noticias que te hacen tener preferencias. Depende si dicen o no la verdad o si ofenden al escucha con sus faltas de ortografía verbal y su ausencia de ética.

Respecto a los dueños de los periódicos no puedo hablar ni bien ni mal porque no conozco sus vidas ni la forma como obtienen sus ingresos. Y la verdad no me interesa.

¿Por qué escribo?

Trato es de hacer valer mi voz como ciudadana en aquellos espacios donde los periodistas me permitan participar. Deseo que la sociedad se convierta un poco más interactiva en cuanto al quehacer y ser de nuestros políticos. Y yo pongo mi grano de arena.

Me he dado cuenta que los columnistas insertan comentarios de sus lectores por dos razones: o porque les interesa el tema para sacarle provecho (el que sea), o porque con esas opiniones llenan la “página en blanco” que, según dicen, a veces los pone a parir ejotes. Es digamos que una catarsis: yo ocupo tu espacio en blanco y tú dices lo que te escribo para tratar de cambiar las cosas

Te reitero: Jennyfer López existe, soy yo y de vez en cuando también utilizo el nombre de Carmen Serdán Alatriste como una loa a una gran mujer poblana que sólo se le recuerda el 18 de Noviembre con unas pinches flores en un lamentable monumento que en nada dignifica a la “Cuna de la Revolución”. Seguramente sabes que Carmen también utilizó un seudónimo (Marcos Serrato) porque, igual como ahora, la misoginia estaba cabrona.

Por último te aclaro que la razón del porqué del seudónimo está establecida en tu nota, la cual tomo como estandarte para mi seudónimo

“Hubo una reportera latinoamericana que era la versión femenina del periodismo que ejerce Mejía. Nadie la quería ni en el gremio, ni en los círculos políticos, ni en ningún lado, pero ella se sentaba frente al monitor y taka que taka le daba al teclado y escribía puras calumnias e infamias. Un día amaneció muerta. Nadie levantó un puño para decir que fue un atentado contra la libertad de expresión, murió sola.”

Tu servidora no es reportera y menos aun mentirosa. No. Escribo mis verdades y escribo en contra del gobierno y de los “servidores públicos”, a los que por cierto pago una parte de sus salarios con mis impuestos.

Este comunicado escrito desde la “clandestinidad informativa”, tiene la finalidad de ratificar mi existencia (no la de los columnistas). Y por qué no: exhortar a los periodistas para que ventilen sus diferencias fuera de las columnas. Los lectores, señor Martínez, merecemos respeto, sobre todo los que pagamos por tener un periódico en nuestras manos.

Ojalá que estés de acuerdo conmigo en lo siguiente:

En la prensa, la libertad no debe ser sinónimo de libertinaje, irresponsabilidad, venganza, revanchismo, ignorancia, comercio, cochupo, chantaje, infundio, mentiras, estulticia, complacencia.

En un país democrático el ciudadan@ que disiente no se le debe calificar como peligroso ¿o si?

Te agradezco el haberme leído.

Jennyfer López

viernes, julio 17, 2009

EL CLUB DE LA PELEA...POR CASA PUEBLA





CUESTIONARIO 360


JAVIER LOPEZ ZAVALA


1.- ¿Qué aroma que te remite a tu infancia?


El olor a tierra mojada, siempre me recuerda mi casa, a mis hermanos junto conmigo ayudando a mis papás con el trabajo de la siembra. Ese mismo olor entraba por la ventana de la casa cuando estábamos desayunando, eso lo tengo muy presente.


2.- Un condimento que no toleras.


Ninguno, soy de muy buen diente, como de todo, lo único que no me gusta es el pápalo, aún cuando no es condimento.


3.- ¿Qué comida te produce un dilema?


No tengo dilemas para la comida, me fascinan los cortes, la comida mexicana, el picante, todo.


4.- Mayor cambio de look que te has hecho.


Ninguno, soy como soy.


5.- ¿Cuál es una virtud que admiras del sexo opuesto?


Su entereza, su entrega y amor por los hijos, su trabajo incansable, como dice la canción, porque siempre tienen tiempo para cumplir con todas sus responsabilidades y a veces hasta con las de otros.


6.- ¿Cuál fue el primer pensamiento que paso por tu cabeza esta mañana?


Mi primer pensamiento siempre es agradecerle a Dios por todas las oportunidades que me da para crecer y también para tener la oportunidad de servir, tener el tus manos el poder de ayudar a la gente es algo que te enriquece, sobre todo cuando visitas comunidades con marginación, con pobreza, porque es ahí donde realmente valoras que en este momento tengas en tus manos la capacidad de brindarles apoyo.


7.- ¿De qué hecho te has arrepentido en tu vida?


Siempre he dado mi amistad sincera y a veces me he arrepentido porque ha habido quienes me han fallado a pesar de haberles brindado mi mano. Pero a pesar de eso, lo sigo y lo seguiré haciendo, porque ese soy yo.


8.- Un invento que aún te asombra.


El celular, porque más allá de sus funciones, lo más increíble es cómo nos hicimos dependientes de ese aparato, que si bien en sus inicios sólo servía para hablar, hoy es prácticamente tu oficina ambulante con todos los servicios que tienes con sólo estirar la mano, internet, mensajes, notas, agenda, todo, lo tienes en un aparato de 5 por 3 centímetros.


9.- ¿Qué invento falta en la sociedad moderna?


Pues un tele transportador, imagínate poder moverte de una ciudad a otra, de una comunidad a otra, en menos de 15 segundos.


10.- ¿Qué cosa no te ha dejado dormir o te ha quitado el sueño?


La pobreza, es una situación que lacera, no me gusta ver sufrir a la gente, a nadie, por eso pensar en los pobres y sobre todo en la forma en que podemos cambiar su forma de vida, es un asunto que me preocupa y me quita el sueño.


11.- Un objeto que utilices como amuleto.


No es un objeto, es un Ser, mi amuleto es Dios.


12.- ¿Qué personaje de ficción te gustaría ser?


Wolverine, jajajajaja, en primer lugar porque es el favorito de mi hijo Javier, pero además es un líder de una comunidad poderosa, como los X-Men, además de que es un ser invencible, que se enfrenta a todo y siempre obtiene el triunfo, además, como buen felino, es hábil, ágil, inteligente y luchador.


13.- ¿Qué lectura no falta en tu librero?


Don Quijote de la Mancha, El Príncipe, Las Leyes del Poder y El Método Obama.


14.- ¿Qué objetos tienes en tu mesa de noche?


Una Biblia, un vaso de agua y una lámpara.


RAFAEL MORENO VALLE


¿Qué aroma te remite a tu infancia?


El de las gorditas que venden afuera de La Villa. Me gustaban mucho, mi abuelo me llevaba y me compraba mis gorditas, siempre me han gustado y ahora cada que las huelo recuerdo mucho cuando era niño.


¿Cuál es la última causa de mi insomnio?


Yo duermo muy tranquilo. Aunque cuando mi abuelo, el papá de mi mamá estuvo enfermo. Y me tuvo muy angustiado varios días.


¿Algo de lo que se arrepienta?


Nunca me he arrepentido de nada. En la vida tú tienes que tomar decisiones y enfrentar las consecuencias que generan. Yo he tenido esa filosofía siempre de que no existe el hubiera. Yo actúo en baso a lo que considero lo correcto o el camino que elijo y asumo las consecuencias de mis decisiones. Entonces nunca me he arrepentido de algo. Por ejemplo, estoy en la política porque me apasiona. No fue una decisión que me conviniera, pero pensé que siempre me estaría lamentando de no haber tomado la decisión y adentrarme a la función pública.


¿Qué oficio no pudiste tener?


Yo tuve la carrera que quería. Triunfé en el sector privado pero tuve la oportunidad de entrar al sector público. Y tuve la opción de seleccionar qué es lo que haría y decidí entrar a la Banca. Lo único que en algún momento me habría gustado probar es conocer el manejo de la empresa de mi familia. Creo que hubiera sido interesante y me quedé con la espinita de ser un hombre de negocios y de trabajar con mi papá.


¿Un amuleto que uses?


Siempre lo cargo. Es una estampa de la Vìrgen de Guadalupe que me regalò mi abuelo.


Condimento que no soportas en la comida.


La cebolla.


¿Qué tienes siempre en tu mesa de noche?


Un vaso con agua. En el buró no falta una botellita.


¿Obra o autor que nunca falte entre tus lecturas?


“Live from the campaign” de Robert Green.


Cualidad que más admiras de las mujeres.


El amor que tienen por sus hijos.


Un invento casero que lo sorprende.


El iPhone.


¿Qué invento le falta a la humanidad?


Cura a enfermedades, el cáncer.


¿Qué comida que le causa culpa? Las obleas me encantan pero no las como seguido. Hago ejercicio y casi ninguna comida me provoca culpa.


¿Un lugar de tu casa donde te sientes tranquilo?


En el cuarto de la televisión.


¿Un personaje de ficción que siempre quisiste ser?


¿De ficción? Híjole, nunca lo había pensado. Pero de niño chiquito me gustaba Hulk, el hombre verde. Y Spiderman, pero cuando tenía siete u ocho años.


¿Cuál es la actitud que más aborreces en el ser humano?


El ser dos caras.


¿Qué es lo peor de la política?


La hipocresia.


¿Qué pensamiento tuviste hoy al despertarte?


Que tenía que apurarme porque tenìa una entrevista.


¿Algún cambio radical de look?


No he hecho cambios drásticos en mi persona.


En las modas quizá cambio un poco la forma de vestir, pero es lo básico. Y no son cambios radicales.



ENRIQUE DOGER GUERRERO


¿Un aroma que le remita a su infancia?


El aroma a chocolate caliente. Mi familia cenaba chocolate con pan. Casi ya no lo tomo ahora. Pero cuando lo llego a hacer recuerdo mi infancia.


¿Qué comida le provoca un dilema? La sopa de pasta. Las chalupas. Lo que engorda.


¿Un autor indispensable?


Mario Vargas Llosa. “La fiesta del Chivo”, es mi favorito. Es muy bueno. El primero que leí de él cuando estaba chavo era “La ciudad y los perros”. Hay varios autores que me gustan. Carlos Fuentes. Gabriel García Márquez.


¿Una película que le guste?


“Cinema paradiso” o “El Padrino”.


¿Ha tenido algún cambio de look drástico?


Peinarme con gel. No me he operado, ni me pinto el cabello ni me pongo botox. Tengo la edad que asemejo.


¿Qué Invento casero aún lo sorprende?


El DVD. La computadora. Cuando yo era niño la tele era en blanco y negro. Ahora todos los artilugios son impresionantes. ¡El iPod! Eso es una maravilla te caben 10 mil canciones.


¿Objeto que no falta en su mesa de noche?


Un libro.


¿Música indispensable?


Soy muy variable. Música clásica, el New Age. El rock pop. La balada. Lo que no soporto es el Heavy Metal ni entiendo la electrónica, no son de mi gusto.


¿Cuál ha sido la mayor imprudencia que ha hecho en su vida?


Generalmente pienso mucho las cosas. Pero haberme salido de la UAP y dedicarme a la política fue la mayor imprudencia que he hecho.


¿Primer pensamiento del día?


Que había dormido muy bien. (Risas) ¿Cuál es una ventaja o virtud del sexo opuesto que admira?


Su inteligencia, su visión y su sensibilidad. Sin duda la belleza. Admirar a una mujer es lo más placentero que puede haber.


¿Un personaje de ficción favorito?


Francisco Villa. Tras su época revolucionaria, tras esa búsqueda de cambios en el país, decidió dedicarse a la educación. A llevarla a aquellos que lo rodeaba. Después, fue traicionado.


¿Cuál es el acto político que más le enfurece?


La traición. El doble discurso. La mentira. No son actos políticos, pero abundan en la política.



¿Cuál es el invento que falta por ser creado?


Inventos no faltan. Tenemos exceso en cuestiones materiales. Y ahora la persona vale poco. Yo creo que falta regresar a las raíces humanísticas de principios y valores.


¿Cuál es el ingrediente que no soporta en la comida?


La cebolla y la pimienta.


¿La última causa de su desvelo?


Preocupaciones económicas, políticas. Amenazas. Pero generalmente duermo bien.


¿Cuál es un ritual que lleva a cabo?


Sería que todas las mañanas me baño y me rasuro.


¿Insulto que más le puede molestar?


Hace muchos años me afectaban los insultos. Ahora tomo las cosas de quien viene. Y analizo la pobreza intelectual de quien lo emite. El insulto es en muchos casos sinónimo de impotencia e incapacidad.


¿Usa algún amuleto?


Alguna vez me obsequiaron un billete de dos dólares. Pero solo lo tengo guardado en mi cajón. El mejor amuleto es el esfuerzo, el deseo y la intención.


¿Cuál es el oficio que no pudo ser y que se quedó con las ganas?


Corredor de coches Fórmula 1. Dedicarme a la música, intenté aprender batería. O ser escritor. Me habría gustado escribir como los autores que admiro. Respeto mucho la buena escritura.



HUMBERTO AGUILAR CORONADO



¿Cuál sería un aroma que le remite a la infancia?


Los romeritos. Me acuerdo de todas las navidades que mi abuelita me preparaba romeritos.


El primer pensamiento que tuvo al despertar.


Mis hijas. Están en exámenes, en eso pensé. Que tuvieran una semana excelente. Que les fuera bien. Una está terminando la prepa, y la otro en primero de prepa también.


¿Qué es lo último que le quitó el sueño?


Nada. Absolutamente nada. (Risas) ¿El café?


¿Cuál es el invento casero que le sigue sorprendiendo?


Híjole. Yo creo que el sabor que pueden conseguir algunos guisos y platillos. Me sorprendió apenas un fetuccini con pipián.


¿Condimento o elemento de la cocina que no tolera?


La pata de puerco. La textura se siente horrible.


Elemento que no falta en su mesa de noche.


Una caja de kleenex, un libro, la foto de mi familia. Mis teléfonos también. Una lectura o autor obligado.“Líderes” de Richard Nixon. Es un texto viejo que me regalaron en el ‘82 u ’83. Es obligado para todo aquél que pretende ser líder o dirigir a un grupo determinado.


¿Un personaje de ficción?


¡Tigerman! (Risas)


¿Cuál es la comida que aún le causa culpa?


La carne. Antes desayunaba machaca. Luego comía un T-Bone. Después cenaba tacos. Ya dejé la carne. Y empecé a bajar de peso. Dejé la carne roja.


¿Amuleto que siempre cargue?


Tengo un Sagrado Corazón de Jesús. Es un ‘detente’. Siempre lo cargo aquí. Está bonito.


¿Cuál es el invento que falta de ser creado?


Híjole habría que consultar a Da Vinci y sus inventos. Quizá un transporte que de verdad no contamine. O algo que realmente limpie, rápido, mares, aire, y la tierra misma.


¿Qué le parece despreciable en la política y del propio ser humano?


La mentira. La hipocresía.


¿Un oficio que nunca pudo ejercer?


Zapatero. Mi abuelo fue zapatero.


¿El mayor cambio de look que se ha hecho?


Dejarme la barba. Cuando estaba con Manuel Clouthier tuve ese cambio de look muy fuerte. Me la quité porque ahora ya me sale negra, blanca y anaranjada.


¿Una virtud que admira del sexo opuesto?


Aguantarnos a los hombres.


¿Cuál es el acto de la política que más le molesta?


La falta de cumplimiento de la palabra. Sin duda es lo que más me puede molestar.



JESUS MORALES FLORES.



¿Cuál es uno de los aromas que le remite a la infancia?


El de las verduras. En el campo todo es natural. Y la gente del campo por eso es sana. Mi padre llevaba a la casa habas verdes, elotes, nopales, gusanos de maguey. Ese tipo de productos era normal tenerlos en la casa. Mi infancia la pasé allá en Santa Catarina. Muy ligado al campo. Me recuerdo de lo bien y natural que es la comida en el campo.


¿Cuál es la comida que le causa culpa?


La barbacoa y las carnitas. Son ricas, pero muy agresivas para el organismo. Te provocan que suba el ácido úrico, los triglicéridos.


¿Cuál sería un autor que no falta entre su biblioteca?


Reyes Heroles y Agustín Yáñez, en especial este último es un hombre al que me gusta leer. En su libro “La formación política” habla de que el político debe de tener mucha imaginación. Pero señala que no hay que confundir ser soñador con ser imaginativo. El político debe de ser muy creativo para poder diseñar un futuro halagüeño para la gente.


¿Una película?


Acabo de ver esta de “Ángeles y Demonios”, con Tom Hanks. Independientemente de toda la historia muy bien llevada, ves las bellezas arquitectónicas de El Vaticano.


¿Ha tenido algún cambio de look más drástico?


La ropa, la vestimenta informal a la formalidad de ahora. En la universidad había un maestro, Francisco Caso Rayón, que te obligaba a usar corbata y ponerte saco. Por eso había una generación de abogados con esa vestimenta, una cultura que se desató entre los sesenta y los setenta.


¿Cuál es el invento casero que aún lo sorprende?


El control remoto de la televisión. Es un invento común ahora. Pero yo de niño cuando no quería levantarme para apagar la televisión, que era lógicamente en los sesenta y setenta, pues le amarraba un hilito al enchufe. Y le jalaba desde mi cama para desconectarla y así tenía yo mi propio control remoto.


¿Un objeto que no falta en su mesa de noche?


Un libro. La Biblia. La Constitución. Ahora la Ley Electoral. Son documentos nuevos porque la reforma es importante y no han aterrizado. Ahora en julio vamos a tener la gran reforma constitucional y electoral, uno tiene que estar informado.


¿Música que no falta en su colección?


Los Beatles. Toda la colección de ellos. Es una música que me agrada y también la música ranchera. No tengo problemas de arrepentimiento, pero uno real que me dio fue no haber gozado a plenitud a mi padre. Él vivía hasta allá a Santa Catarina. Y yo hasta acá y nos veíamos seguido pero no tanto como yo quise. Me arrepiento de eso, de no haber gozado a mi padre.


¿Cuál es el primer pensamiento del día?


Pues en qué me iba a poner porque vendrían mis amigos de 360 Grados, y pues las fotos y todo. De veras. Por eso me escogí una corbata que combinara con el saco.


¿Cuál es la virtud que más admira de la mujer?


La magnífica disposición de participar en igualdad de circunstancias que el hombre. Admiro que la mujer no acepta ser alguien improductivo. Que acepta luchar para que no haya discriminación. Que toma el mismo rol que tiene el hombre y me agrada más que las mujeres sean más exitosas.


¿Qué personaje de ficción que le habría gustado ser?


Superman. Tener el privilegio de volar y rápidamente estar en un lugar y ayudar mucho. Es un personaje solidario con la buena fe y las buenas causas.


¿Qué es lo que más le enoja de la política? La mentira. Hay políticos que creen que la política tiene que ver con la mentira. La simulación también no me agrada. En la política debe de actuarse con autenticidad. La gente ya está harta y hasta la coronilla de escuchar frases acomodadas y sin sustento.


¿Cuál es el condimento que no tolera en la comida? El ajo. Lo repito mucho. Y el sabor no me agrada.


¿Uno de los inventos que aún faltan por inventar? Que cada hombre o mujer puedan trasladarse por los aires. Que cada quien tome su vehículo y vuele. Que sea seguro que no suba a más de 20 metros y será el vehículo de actualidad.


¿Qué no le ha dejado dormir? Cuando hago recuentos de mi trabajo de acercamiento con los poblanos que ven en mí un proyecto para el 2010, y si ven que no he hecho la tarea a plenitud pues eso me provoca no dormir. Ese es mi acicate.


¿Un ritual de todos los días?


Bañarme con agua fría cuando despierto. Donde esté, aquí, en el extranjero. Donde sea. Y caminar después de comer.


¿Un amuleto? Sí. Llevo la foto de mi nieto en mi cartera. Es mi amuleto y me acompaña.


¿Uno de los insultos que más le molestan es?


La injuria, la simple injuria que se da por injuriar. Cuando alguien hace esto por mera satisfacción personal o defiende un proyecto y tacha a otro.


¿Qué oficio quiso ser y no tuvo la oportunidad?


Quise ser presidente municipal de Ciudad Serdán. Pero cuando vi mi acta de nacimiento y decía que nací en Santa Catarina Los Reyes pues decidí declinar. Aunque biológicamente nací ahí y estaba yo registrado en Santa Catarina, pero no acepte, y no acepté por ética.




LA REALIDAD DE LA RESPUESTAS:


Javier López Zavala:


“¿Cuál fue el primer pensamiento que paso por tu cabeza esta mañana?

Mi primer pensamiento siempre es agradecerle a Dios…"


¡Mentiroso!


"7.- ¿De qué hecho te has arrepentido en tu vida?

Siempre he dado mi amistad sincera y a veces me he arrepentido"


¡Mentiroso!


"10.- ¿Qué cosa no te ha dejado dormir o te ha quitado el sueño?

La pobreza, es una situación que lacera,"


Te lacera a ti, al recuerdo que te remota provenir de una de familia campesinos jodidos.


Rafael Moreno Valle:


"Nunca me he arrepentido de nada. En la vida tú tienes que tomar decisiones y enfrentar las consecuencias que generan."


¡Cinismo en su mas pura expresión pero honesto en la respuesta!


"Cualidad que más admiras de las mujeres.

El amor que tienen por sus hijos."


¡Claro, porque no aceptas salir del closet y defiendes con orgullo tu preferencia sexual! "


¿Cuál es la actitud que más aborreces en el ser humano?

El ser dos caras. ¿Qué es lo peor de la política? La hipocresía."


¡Mentiroso!


"¿Algún cambio radical de look?

No he hecho cambios drásticos en mi persona. En las modas quizá cambio un poco la forma de vestir, pero es lo básico. Y no son cambios radicales"


¿Y las cremas antiarrugas, colágeno y humectante para cara y manos que utilizas con mayor frecuencia?


Enrique Doger Guerrero:


"¿Cuál es el acto político que más le enfurece?

La traición. El doble discurso. La mentira. No son actos políticos, pero abundan en la política."


¡Mentiroso!


"¿Cuál ha sido la mayor imprudencia que ha hecho en su vida?

Generalmente pienso mucho las cosas. Pero haberme salido de la UAP y dedicarme a la política fue la mayor imprudencia que he hecho."


¡Cierto, muy cierto!, dejaste un reino cómodo por la conquista de otro.


"¿Un personaje de ficción favorito?

Francisco Villa. Tras su época revolucionaria, tras esa búsqueda de cambios en el país, decidió dedicarse a la educación. A llevarla a aquellos que lo rodeaba. Después, fue traicionado."


Estúpido, ¿sabes la diferencia de un personaje histórico a uno de ficción?


Humberto Aguilar Coronado:


"¿Qué le parece despreciable en la política y del propio ser humano?

La mentira. La hipocresía."


¡Mentiroso!, por lo demás eres de hueva absoluta para desperdiciar letras en tu persona.


Jesús Morales Flores:


"Qué es lo que más le enoja de la política?

La mentira. Hay políticos que creen que la política tiene que ver con la mentira. La simulación también no me agrada."


¡Mentiroso!


"¿Un objeto que no falta en su mesa de noche?

Un libro. La Biblia. La Constitución. Ahora la Ley Electoral."


Maquiavelo junto con la canción de Paquita la del Barrio entonando "Rata de dos patas" y el tiempo de ser ya se te fue mi querido Chucho.


Ahora resulta que ninguno de los entrevistados comentó que tienen alcohol junto a la biblia, libros y hasta la pastilla azul por las dudas.


Conclusión que estas entrevistas se ratifica la razón del asco por los políticos.


Así mismo el respeto y creencia por la Virgencita de Guadalupe y en Dios, ¡válgame Dios!


Felicidades a Zeus, Mundo y Alex por exponer al desnudo a la bola de gañanes disfrazados de humanos.

domingo, julio 05, 2009

SELENE RÍOS ANDRACA

SELENE RIOS ANDRACA










Un periodista siempre debe desconfiar, ver más allá; que Mario Marín alimentó a mil pobres… preguntarse ¿por qué no a dos mil?, ¿quién los escogió?, ¿por qué de esa zona y no otra? Las cosas buenas ya las reportará un boletín, decir: “si todos vamos a llevar la nota de Marín, ¿qué tengo que hacer para que la mía no se parezca a las demás?”. Se debe trabajar sin mentir, sin inflar datos, con los datos que uno tiene.

En política hasta los personajes son cíclicos, las traiciones, todo sigue un curso histórico. Entonces entras en una especie de automatización: “este wey va a declarar así”, “esto será así”. Por eso, no es bueno permanecer demasiado tiempo en un medio, porque te envicias.

Si estoy al menos tres años más en Cambio, Rueda va a ser don Enrique Montero y yo, voy a ser su Gaby Cruz, los dos vamos a estar viejos y mentándonos la madre en el periódico. Tampoco digo que me voy a ir la próxima semana, pero en algún momento tendré que circular.

Que un funcionario te haga correr tras él es una grosería, aunque es peor que los reporteros lo permitamos. Yo ya tengo mi técnica para que no lo hagan, y si corren, yo grito: “¡Te estoy hablando, párate y dime que no vas a hablar conmigo pero no te vayas, que no soy tu chiste!”. Eso cuando no estoy enojada.

Después de entrevistar a Cuauhtémoc Cárdenas dije “yo puedo entrevistar a cualquiera”. En Guerrero naces perredista y mueres perredista. Yo tenía seis años cuando fui con mi papá a votar por él, entonces al verlo a mis 20 años se me caían los calzones —él acababa de renunciar al PRD—. Él preguntó: “¿En qué te puedo servir?”, no pude contestarle, me apagó la grabadora: “relájate, ¿qué te pasa?”. Lo primero que dije fue: “¿Por qué renunció al PRD? No, no se lo estoy preguntando como reportera”, platicamos y después lo entrevisté.

Me llevo bien con muchos funcionarios, pero ellos saben que si tengo información de ellos, la voy a publicar. Si se equivocan, lo que yo les puedo ofrecer es su derecho de réplica, pero van a salir las pruebas, y si los tengo que destruir, lo voy a hacer.

Es gratificante haber contribuido a llevar un caso (Juárez Acevedo) al extremo de una destitución por unanimidad en el Congreso, y que sea hoy tema de todos los medios. No me adjudico yo sola esa cabeza, la cortamos entre varios, tampoco me siento ni mejor ni peor periodista pero, sí me da gusto que el periodismo tenga otro peso en Puebla.

Me veo haciendo periodismo hasta que tenga ochenta años, si es que los vivo.

En Cambio me siento con mi familia, en una fortaleza enorme. Adoro a mucha de la gente que está ahí, les echo mucho desmadre todo el tiempo y ellos me molestan también. Es como un salón de clases enorme.

No tengo ídolos en el periodismo, tengo amores periodísticos que son Mario Alberto Mejía, Zeus Munive y Arturo Rueda, y a los tres les conozco sus debilidades y errores, reconozco y admiro sus virtudes. Mario, como persona es un tipazo, somos amigos, nos hemos mentado la madre como jefe-subordinada. Sin Zeus Munive no le hubiera agarrado sabor a mi trabajo: “tu fuente no es política, tienes un mundo para reportear, no te ciegues”, con Arturo Rueda —con quien no tenía la mejor relación— también me ha ayudado mucho, muchísimo, más de lo que esperaba. No diré que es brillante, porque le encanta que lo alaben.

He perdido mi calidad de reportera, entre ocasiones por sentirme derrotada ante mi propio trabajo. La primera vez fue el fracaso electoral de Andrés Manuel López Obrador; la segunda, cuando la Suprema Corte de Justicia decidió tumbar la investigación en contra de Mario Marín; y la tercera ocasión fue con el caso del cura pederasta, Nicolás Aguilar Rivera: él perdido en algún lugar del mundo, tal vez atacando a menores y, su protector, Norberto Rivera en la cúpula de la élite católica.

Todavía me falta aprender muchas cosas, por ejemplo, a hacer mejores crónicas —es un género que todavía no domino—.

Trabajar en El País sería mi máximo, sin embargo, no soy de esas mujeres que se obsesionan con el futuro y la mentalidad positiva de: “¡lo voy a lograr!”. Pienso que las decisiones van cambiando el rumbo de la vida todos los días y, quién sabe, quizá algún día decida subirme a un avión con destino a España y allá haga algo. Tal vez no en El País pero, estaría ya muy cerca.

Ser el único medio crítico en el momento del escándalo de Marín nos generó muchas críticas: “ustedes pegan por pegar”, “ya se los mandó a decir Doger”. ¡No, señor!, estábamos haciendo periodismo. Si los demás fueron incapaces de ver todos actos de corrupción que había, y que hay —porque no sólo es Marín, es Javier García Ramírez, es el Congreso sometido… hay tanto que abarcar—, no era nuestro problema. Me parece que esas críticas tienen que ver más con sus incapacidades que con lo que hemos estado haciendo.

Me habló Zeus a principios de enero del 2004, yo estaba en Chilpancingo, “vente a Puebla, ya tienes trabajo”, le dije: “sí, pero vamos dos”, él me contestó: “órale, ahí se dividen el sueldo, ese es su problema”, así entramos Edmundo y yo a Cambio.

Rodolfo Ruiz y Blanca Patricia Galindo me enseñaron a escribir desde mi nombre —cómo firmar— hasta cómo hacer párrafo por párrafo, y al fin una nota. Ninguno de mis jefes ha sufrido tanto como ellos, yo era realmente una papa.

Desde que inicié en el periodismo tuve a mucha gente apoyándome: Martín Hernández, Ignacio Juárez —ambos académicos—, Zeus, es el periodista de la calle, y Mario Alberto que me decía cómo escribirlo. Espero que se refleje en mi trabajo y que no digan “maldita Selene, nos estás quemando”.

Julio Scherer es para mí el padre del periodismo en México: me encanta leerlo, además no se hace el impoluto diciendo: “fui ajeno a las delicias del poder” cuando fue director de El Excélsior. En lugar de aprovechar sus contactos en el poder para ir a las grandes comidas y dejar que lo alabaran, usó sus relaciones para entrevistar a todos los presidentes de Latinoamérica en plena Guerra Fría. Eso es algo que hace cualquier reportero; aprovecha una amistad, no para que le dé algo material o económico, si no para que te facilite contactos, encuentros, charlas, ese tipo de detalles que tanto abonan al periodismo.

Mucha gente me dice: “tú te vales madre y te vale madre todo” y hasta cierto punto hay cosas que yo sé que no me van a pasar, por ejemplo, sé que no me van a matar. Tal vez estoy equivocada y un día de estos me agarran y me parten el hocico…pero, hay riesgos que valen la pena correr por el periodismo.

sábado, julio 04, 2009

MIGUEL CASTULO DE ALATRISTE CASTRO


Calle de Alatriste.


La línea de las Calles 6 N-Sur, entre las Plazuelas de S. Francisco y los Sapos, existía sin interrupción en el siglo XVI. Así, por ejemplo, sabemos que en 1586 un vecino, Juan Ortega, ocupó con sus casas parte de la calle real entre el Colegio de la compañía y la acequia, hasta que el Ayuntamiento lo obligó a dejar libre la calle.
Pero en 1591, los padres jesuitas, que en 1578 habían fundado el Colegio del Espíritu Santo, recibieron del Ayuntamiento el permiso de cerrar la calle detrás de su colegio para extender éste, quedando apoyada su solicitud por el virrey, siempre con la condición de dejar libre la acequia para los molinos. Sin embargo, los padres carmelitas y los de S. Roque se quejaron ante la Real Audiencia en México (tribunal equivalente a la Suprema Corte de Justicia de nuestros días) y consiguieron en 1602 que los jesuitas abrieran la calle nuevamente, hasta que en 1729 los tres citados conventos convinieron en que la calle se volviera a cerrar para extender la casa de Ejercicios de la Compañía que se estaba construyendo.
Esta casa la hicieron a instancias del obispo Lardizábal (1723-33), que deseó mucho que se estableciesen en Puebla los ejercicios de S. Ignacio.
Estaba separada del resto del colegio, tenía un patio con su fuerte, abajo las oficinas y en lo alto los aposentos y una capilla. Las obras fueron dirigidas por el hermano lego Juan Gómez (1661-1748), que construyó también la iglesia de la hacienda de Amalucan y el acueducto.
Las celdas subsisten; arriba de ellas se levantó el observatorio, que fue inaugurado el 12 de mayo de 1909, el tercer centenario de la invención del anteojo astronómico por Galileo. Al patio llaman hoy el tercero del colegio. La capilla, que estaba dedicada a S. José, es el salón de arriba de la actual biblioteca.
En 1835 la casa sirvió de cuartel de infantería. En el plano de Careaga de 1856 está marcada en el terreno de la calle una plazuela o huerta de forma irregular, que está separada por edificios de la Av. 3 Oriente, pero no de la Av. Ayuntamiento. En parte del sitio se construyó el gimnasio, inaugurado en 1898.
En 1591 la cuadra se designa por “Calle de S. Juan”, penúltima al río”. Como “la Calle que va del Hospital de S. Roque para los molinos” se la menciona a fines del siglo XVII. Cerón Zapata (1714) conoce sólo dos calles cerradas, las de Sto. Domingo y S. Agustín, pero desde el plano de Medina (1754) hasta el de Ponce, de 1856, la calle está cerrada. Su terreno lo designan como el de la Calle del Costado de S. Roque (1802).
En 1857, en el gobierno de Alatriste, abrieron la calle, poniéndola el nombre de Alatriste, que se cita ya en el acta del Cabildo del 20 de enero de 1858.
Está marcada en los planos de Rivera (1662) y de Careaga (1863-83). Su rótulo se le puso por acuerdo del Cabildo del 21 de febrero de 1862.
En el plano de Almazán (1863) lleva el nombre de Alatriste. Después de los tres Portales, es esta la primera calle que recibió un nombre honorífico.
Miguel Cástulo de Alatriste nació en esta Ciudad el 26 de marzo de 1820, hijo de José Joaquín de Alatriste y Francisca Castro, y se bautizó en el Sagrario el mismo día.
Aprendió primero el oficio de su padre que era sastre.
Por 1837-40 estudió jurisprudencia en el Colegio del Estado, luego de graduó de bachiller en sagrados cánones en la universidad de México. El 9 de marzo de 1844 se recibió de abogado.
En 1846 se casó con Josefa Conrada Cuesta.
En el propio año le confirieron la cátedra de derecho canónico en el Colegio de S. Juan de Letrán en México.
A lo menos de 1848 a 1852 fue abogado de pobres cerca de los tribunales superiores del Estado, en 1848 y 1849 síndico del Ayuntamiento.
En 1852 vivía en la casa núm. 1 de la Calle de las Capuchinas.
En 1853 se le eligió alcalde segundo del Ayuntamiento, pero el mismo año fue desterrado por el gobierno de Santa Anna, dos veces, a Córdoba y a Medellín (Veracruz).
A la caída de Santa Anna le nombraron primer alcalde de la Ciudad, septiembre de 1855, y en enero de 1857, prefecto del Departamento de Puebla.
También se distinguió como militar.
En 1846 fue capitán en el regimiento Hidalgo, guardia nacional del Distrito Federal, y en 1847 peleó contra los invasores norteamericanos.
El 1º. de octubre de 1849 se le confirió el mismo grado de capitán en el batallón de Iturbide ,guardia nacional de Puebla, y en septiembre de de 1857 el de coronel de infantería permanente.
El 9 de enero de 1855 se le concedió la cruz de honor, por haber combatido contra las tropas de los Estados Unidos en 1847, en varios puntos de la capital de México.
Prohombre del partido liberal, el Lic. Alatriste fue electo gobernador del Estado en junio (15) de 1857, bajo el gobierno de Comonfort.
Entonces reinaba gran excitación de los ánimos por la intervención de los bienes del clero y el destierro del obispo Labastida (1856).
Alatriste desterró también al gobernador de la Mitra, representante del obispo ausente.
El 10 de noviembre de 1857 estalló una conspiración de los conservadores en la Ciudad, pero fue sofocada.
En la misma noche se fusiló a varios de los aprehendidos, por orden del Congreso y contra la opinión del gobernador.
Este tuvo que abandonar su capital por el pronunciamiento del comandante general Miguel María Echegaray, que asumió el gobierno de la plaza el 18 de diciembre de 1857.
Durante la siguiente guerra de los Tres Años Alatriste luchó victoriosamente en Veracruz y en el Norte del Estado de Puebla.
El 20 de agosto de 1859 tomó a Zacapoaxtla, en unión del diputado Juan N Méndez.
Pero el segundo desconoció en seguida al gobernador y le dificultó todas las operaciones contra los conservadores, obligándole por un tiempo a retirarse a Tlaxcala.
Habiendo decidido la batalla de Calpulalpam (23 de diciembre de 1860) el triunfo de los liberales, Alatriste entró en Puebla, donde desde el 1º. de enero de 1861 fungió del gobernador el general liberalista José María Ortega, el que aquel día promulgó aquí las leyes de Reforma.
Alatriste se encargó del gobierno antes del 14 del mismo mes.
En 13 de febrero fue ascendido al grado de general, y en 9 de marzo se le extendió un diploma por sus servicios como gobernador del Estado en los años de 1858-60, “combatiendo la facción adversaria”.
El resto del período de su gobierno tampoco fue tranquilo. La exclaustración de las religiosas de varios conventos exasperó los ánimos de la población (febrero 26).
El 15 de abril Juan N. Méndez y otros diputados acusaron al gobernador por su conducta contra ellos en la pasada guerra.
Hízose, entonces, una transacción.
A fines de agosto el gobernador tuvo que salir contra los conservadores que habían sorprendido a Tecali.
En su ausencia el 1º. de septiembre, las tropas enemigas penetraron en la Ciudad, pero salieron en la noche.
El Congreso Local se enfureció contra el gobernador, atribuyéndole el abandono de la Capital. Alatriste renunció el 3 del propio mes de septiembre, confiándose el gobierno a Francisco Ibarra Ramos, como gobernador interino, el día 5.
Cuando las fuerzas de Francia, Inglaterra y España invadieron el territorio mexicano, se declaró a Puebla en estado de sitio y en enero de 1862 el Gral. González Mendoza fue nombrado gobernador y comandante militar del Estado, y por segundo jefe, el Gral. Alatriste. Éste, obedeciendo estrictas y terminantes órdenes, se opuso, cerca de Matamoros, a las tropas del conservador Cobos que avanzaban desde el Estado de Guerrero.
Al poner sitio al dicho pueblo, Alatriste le atacó a su vez el 10 de abril de 1862.
En la altura llamada del Calvario se defendió, durante seis horas, con 500 hombres contra los 3000 de los adversarios, esperando los refuerzos prometidos. Por fin, fue herido y quedó prisionero.
Al día siguiente, el 11 de abril, le fusilaron.
Recibió los tiros diciendo: Tiren con valor, que muero por mi patria”.
Sus restos fueron traidos a Puebla y sepultados en la iglesia del Corazón de Jesús, que acababa de edificarse no lejos del predio que el general había adquirido en la C. 11 N. 1200 (B. Juárez).
A sus seis hijos varones les dio los nombres de los demás seis arcángeles: Gabriel, Rafael, Uriel, Sealtiel, Jehudiel y Baraquiel.
Una de las hijas del general, Carmen, fue la madre de Cármen, Aquiles, Natalia y Máximo Serdán Alatriste.


Publicado por Alfredo Campos en 1:35

http://porlascallesdepuebla.blogspot.com/2009/05/calle-de-alatriste.html

jueves, julio 02, 2009

El difícil arte de ser mujer



El difícil arte de ser mujer
Frei Betto
Adital




Fuera de concurso, en Cannes, una de las películas de mayor éxito en tan renombrado festival francés fue "Ágora", dirigida por el español Alejandro Amenábar. Su estrella es la inglesa Rachel Weiz, premiada con el Oscar 2006 como mejor actriz de reparto por su trabajo en "El jardinero fiel", dirigida por el brasileño Fernando Meirelles.


En "Ágora" ella interpreta a Hipatia, única mujer de la Antigüedad que destacó como científica. Astrónoma, física, matemática y filósofa, Hipatia nació el año 370, en Alejandría. Fue la última gran científica de renombre que trabajó en la legendaria biblioteca de aquella ciudad egipcia. A los 30 años ocupó, en la Academia de Atenas, la silla de Plotino. Escribió tratados sobre Euclides y Ptolomeo, realizó un mapa de los cuerpos celestes y parece que había inventado nuevos modelos de astrolabio, planisferio e hidrómetro.


Neoplatónica, Hipatia defendía la libertad de religión y de pensamiento. Creía que el Universo era regido por leyes matemáticas. Tales ideas suscitaron las iras de los fundamentalistas cristianos que, en plena decadencia del Imperio Romano, luchaban por conquistar la hegemonía cultural.
El año 415, instigados por Cirilo, obispo de Alejandría, algunos fanáticos arrestaron a Hipatia en una iglesia, la maltrataron con trozos de cerámica y conchas y, después de asesinarla, arrojaron el cuerpo a una hoguera. Su muerte paralizó durante mil años el avance de la matemática occidental. Cirilo fue canonizado por Roma.


La película de Amenábar resulta oportuna en este momento en que el fanatismo religioso se está poniendo de moda por esos mundos de Dios. Pero toca también otro tema más profundo: la opresión contra la mujer. Hoy esta opresión se manifiesta de maneras tan sofisticadas que llegan a convencer a las mismas mujeres de que ése es el camino verdadero de la liberación femenina.
En la sociedad capitalista, donde impera el lucro por encima de todos los valores, el patrón machista de cultura asocia erotismo y mercancía. El atractivo es la imagen estereotipada de la mujer. Su autoestima es desplazada hacia el sentirse deseada; su cuerpo es violentamente modelado según patrones consumistas de belleza; sus atributos físicos se vuelven omnipresentes.
Donde hay ofertas de productos -televisión, revistas, periódicos, folletos, propaganda en vehículos, y toda la parafernalia de las telenovelas- lo que se mira es una profusión de senos, nalgas, labios, piernas, etc. Es como una carnicería virtual. Hipatia fue castrada en su inteligencia, en sus talentos y valores subjetivos, y ahora es escarnecida por las conveniencias del mercado. Es sutilmente manipulada en su ansia de alcanzar la perfección.


Según la ironía de Ciranda da bailarina, de Edu Lobo y Chico Buarque, "Si nos fijamos bien / todo mundo tiene acné / marca de apendicitis o vacuna / y tiene lombrices, tiene amebas, / sólo la bailarina no lo tiene". Si lo tuviera sería rechazada por los patrones machistas por ser gorda, vieja, sin atributos físicos que la hagan deseable.


Si abre la boca debe hablar de emociones, nunca de valores; de fantasías, no de la realidad; de la vida privada, no de la pública (política). Y debe aceptar placenteramente ser reducida a la irracionalidad analógica: "gata", "vaca", "avión", "calabaza", etc.
Para evitar ser repudiada, ahora Hipatia debe controlar su peso a costa de enormes sacrificios (¡qué bueno sería destinar a los hambrientos lo que deja de comer!), cambiar el vestuario lo más frecuentemente posible, someterse a la cirugía plástica por mera cuestión de vanidad (¡y pensar que esta especialidad de la medicina fue creada para corregir anomalías físicas y no para dedicarse a caprichos estéticos!).


Toda mujer sabe que, mejor que ser atrayente, es ser amada. Pero el amor es un valor anticapitalista. Supone solidaridad, no competitividad; compartimiento, no acumulación; donación, no posesión. Y el machismo impregnado en esta cultura volcada hacia el consumismo teme la alteridad femenina. Resulta mejor fomentar la mujer-objeto (de consumo).
En la guerra de los sexos, históricamente es el hombre quien señala el lugar de la mujer. Él tiene la posesión de los bienes (patrimonio); y a ella le toca el cuidado de la casa (matrimonio). Y está claro que ella va incluida entre los bienes... Véase la costumbre tradicional, en el casamiento, de añadir el apellido del marido al nombre de la mujer.


En el Brasil colonial se decía que a la mujer del dueño de esclavos le estaba permitido salir sólo tres veces de casa: para ser bautizada, casada y enterrada... Todavía hoy, la Hipatia interesada en matemática y filosofía es, como mínimo, una amenaza para los hombres que no quieren compartir sino dominar. Pues ellos están repletos de voluntades y parcos de inteligencia, aunque sean cultos.


Si lo atractivo es lo que se ve, ¿por qué espantarse de saber que la media actual de durabilidad conyugal en el Brasil es de siete años? ¿Cómo exigir que los hombres se interesen por las mujeres que carecen de atributos físicos o cuando ya son vencidas por la edad?
Es lástima que aún no se haya inventado botox para el alma. Ni cirugía plástica para la subjetividad.





sábado, diciembre 06, 2008

Zeus Munive, Periodista, exsubdirector de Cambio; editor en jefe de 360 Grados

En esto creo

Elisa Vega Jiménez


Siempre pensé que los mejores periodistas tenían que haber pasado por Cambio. Cambio ha cumplido una función social histórica: fue el periódico del debate cuando los años duros en la UAP; muchas plumas muy buenas han pasado por Cambio: Carlo Pini, Mario Alberto Mejía, Rodolfo Ruiz —que me parece un muy buen periodista, aunque lo critico como director—, Alejandro Mondragón; las mejores crónicas en Puebla, aparte de las de Mario Alberto Mejía, son las de Sergio Mastretta.

Nos convertimos en la nave de los locos, parecíamos escopeta vieja disparando pa’ todos lados: mientras en los demás medios hubo una implosión —digo implosión, porque todo mundo se guardó lo que pensaba sobre el caso Lydia Cacho—, nosotros lo expresamos a tal nivel que ya no medíamos ni siquiera las consecuencias. Fue un buen ejercicio, una buena experiencia, ¿que si lo volvería a hacer?, sería más inteligente, más cuidadoso.
Arturo tiene una virtud: si bien no es periodista como tal, es un tipo que tiene olfato, que está preparado y que sabe medir las cosas. De repente comete algunos excesos, y hay cosas en las que no coincido, pero me parece un buen periódico, es el único que mantiene una línea más crítica, y tiene a los mejores reporteros de Puebla: Selene Ríos, Edmundo Velázquez, Arturo Rueda…

Nunca tocamos a Enrique Doger como a Marín. Y no sé si el periódico sea de Doger; me queda claro que es de Beto Ventosa y Nacho Mier. Dice Enrique Núñez que Beto ya no, pero en el caso concreto de Nacho, pues él sigue militando en el dogerismo.

Cambio fue la experiencia periodística donde aprendí lo que se debe y lo que no se debe hacer. Sí: un periodismo crítico, no: perderse en la locura. Ya parecía que se había hecho la campaña en contra del Gobierno del estado. Ya hasta uno le daba hueva “¿ahora a quién vamos a madrear?”, no, pues otra vez a Marín, y decíamos “bueno, ¡ya!”. No porque se lo merezca o no, sino porque periodísticamente agotamos esa instancia.

Se me acusó de haber extorsionado a Eduardo Rivera con un millón de pesos, cuando yo únicamente le hice una entrevista porque una de sus constructoras había sido inhabilitada en Guerrero. La entrevista fue por teléfono, y de hecho él me trató muy bien. A mí me dijo Arturo Rueda que se lo dijo a su vez López Zavala, que había sido una orden de Javier García Ramírez. A penas alguien me dijo que fue un abogado el que sugirió a Eduardo Rivera haber participado en esta demanda. Personalmente entiendo que fue parte del inicio del sexenio, así se marcó este sexenio.

Nos sentíamos poderosos, invencibles y a lo mejor lo fuimos, pero con el paso del tiempo pienso, pudimos habernos dedicado a hacer otro tipo de reportajes, que también tienen un valor.

Nunca había estado en un medio que se enfrentara tan directamente con el gobierno. Personalmente, jamás volvería a participar en una denuncia como la que se hizo contra el gobernador. A lo mejor me pueden acusar de tibio, pero más bien es un asunto de mayor inteligencia. Ahí fue donde los reporteros perdimos la brújula.

Hay dos o tres periodistas que van a hacer la diferencia en un futuro, y espero que no se contaminen como yo ya me contaminé.

Tuve que decir: “Valentín, perdóname”, que además fue muy denigrante para mí. Alguna vez, Valentín Meneses se quejó, recibió una denuncia por parte del constructor Eduardo Rivera; hubo una jalada porque no pusimos un llamado de Marín en portada, y Valentín, como nena, corriendo —no sé si pidió mi cabeza— pero chillaba y todo, y Arturo Rueda me dijo “habla con Valentín” —todavía no pasaba el escándalo Lydia Cacho—. Y Personalmente no tenía nada en contra de Valentín, pero me parecía que sí era un exceso.

El periodismo poblano es de autoconsumo: no va más allá de lo que le interesa a los directores y a los dueños de los medios, y a lo que le gusta escuchar a los hombres del poder; no está atento a lo que quieren leer y escuchar los ciudadanos; no se le da continuidad a la información. Leo cabezas que no me interesan, que no les entiendo, que no están hechas para mí, ciudadano.

Lamentablemente ya no hay visiones rebeldes en el periodismo.

La columna debe ofrecer un escenario de lo que va a ocurrir y una explicación distinta de lo que está ocurriendo. Necesitas la columna para tratar de entender qué es lo que está pensando fulano o zutano, para leer lo que no me pudiste dar en la nota —porque muchas veces se trata de información extraoficial—, y que me abra más el panorama, que me ayude a pensar y a razonar, porque finalmente la información sirve para crecer y tomar decisiones, para lograr una sociedad más desarrollada.

La revista 360 Grados ha sido para mí una experiencia nueva, es única en su género en Puebla. Básicamente estoy enfocado a fortalecerla; esa fue otra de las razones para mi salida de Cambio.
La verdad estoy curado, pero no de Cambio, estoy en un asunto de desintoxicarme del diarismo, que la verdad me agotó mucho. No es que no me guste, me apasiona, pero no es mi hit ya. Más adelante no lo sé.

Yo no soy políticamente correcto: ni manejo un lenguaje político y sí soy muy incorrecto.
Ignacio Mier pidió mi cabeza porque una vez hablé bien de Enrique Agüera y de Blanca Alcalá y no mencioné a Doger. La verdad, también por Nacho Mier me salí de Cambio. No coincido con él, con Rueda sí, a Rueda lo respeto, pero a Nacho Mier, no.

Cambio a mí me dejó muy buenas experiencias. Sé que actualmente a algunas personas del gobierno no les caigo por mi pasado en Cambio —que si bien, a veces duele saberlo, también te da orgullo—. Por lo menos no fui un pendejo o un equis.

Me cansé de ser el perro de caza de otros, porque asumes guerras que no son las tuyas: finalmente yo no tengo guerra contra Zavala como la tiene Cambio, como la tiene Nacho, como la tiene Manuel Cuadras, como la tiene Roberto Desachy, como la tiene Edmundo Dantés. Personalmente, Zavala me puede caer bien me puede caer mal. Por eso no me gusta que un político esté detrás de un medio de comunicación.


¿Miedo?, claro, soy humano y se me arruga el cuerpo. Hubo momentos de mucha tensión, difíciles, por eso creo que fue una buena experiencia.

Actualmente está tan pervertida la información en Puebla que ser columnista es como ser músico de conservatorio y salir a tocar cumbias a los salones sociales o a la feria.


Arturo es alguien a quien respeto, y quiero; alguna vez hasta fuimos cómplices periodísticamente y amistosamente hablando. Si te digo que la decisión de irme a Cambio la tomé en un tabledance, ya te imaginarás nuestro nivel de complicidad —en muy buenos términos— y estoy orgulloso de ello.

Mi lucha, en la preparatoria, era conquistar a una mujer y tener por primera vez una relación sexual, esa era mi lucha, y mi frustración por no conseguirlo, por ser un freak. Yo quería ser rico y poderoso, no estar pensando en el Ché Guevara o en el 68; ya luego entré aquí, y como trabajé con algunos, de pronto le hice a la faramalla, digo, sí me interesa la vida del Ché pero no quiero ser como él, qué hueva, yo prefiero estar felizmente casado, una buena vieja y unos buenos hijos, disfrutar mi vida y seguirme levantando, desayunando frijoles, seguir enamorándome y seguir leyendo Cambio, que si ya cumplió 30 años, que cumpla otros 30.

http://www.diariocambio.com.mx/2008/diciembre/especial/051208_evj_esp_zeus_munive.htm


miércoles, diciembre 03, 2008

Mario Alberto Mejía, Poeta y periodista, ex director editorial de Cambio, ahora Director de ElColumnista

En esto creo



Cambio he llegado tres ocasiones de mi vida, y no sería remoto que algún día renunciara a ElColumnista para regresar a Cambio. Ha sido mi casa durante muchos años.


Dejamos la pluma y tomamos un fusil. Cambio se convirtió en una guerrilla urbana; nos peleamos con políticos, con periodistas -con todos los sectores- y terminamos en una guerra salvaje, brutal, que culminó con la censura a La Quintacolumna Radio, y con un aislamiento del periódico.


Si en Puebla hay algo que me gusta, es la civilidad de los políticos. Yo pude haber escrito hoy en la mañana algo brutal contra “X” político pero, si me lo encuentro en un restaurante, me saluda como si nada hubiera pasado –ya con el tiempo te confiesan que sí se sintieron agraviados-.

Cambio se volvió el periódico incómodo. Asumir la tarea de informar lo que estaba ocurriendo en torno al caso Lydia Cacho fue bueno y fue malo; bueno, porque nos ganó lectores; malo, porque nos ganó enemigos muy poderosos. La prensa en general hizo un vacío sobre el tema.


Para mí no había una diferencia entre público y privado: una cosa era consecuencia de otra y con ese argumento me metí en las alcobas, croniqué los amores y las deslealtades de los políticos, combinadas con lo político.


Le tocamos los huevos a King Kong, y la sensación fue brutal, porque King Kong tenía con qué defenderse. Nos volvimos adictos a la adrenalina, y esa adrenalina nos la daba el ejercicio periodístico crítico; todos los días había tambores de guerra, todos los días me iba a dormir excitado -no podía dormir por tanta excitación, ya quería que amaneciera para estar en la radio y seguir en la guerra-. Todos los días había manotazos, todos los días había tensiones, todos los días había mensajes ominosos, llamadas de amigos que decían: “yo que tú, no salía en las noches”, “Yo que tú, me cuidaba”, “algo te puede pasar”, “puedes tener un accidente”.


Los excesos son buenos, en la medida que abren espacios para los lectores y los llevan a conocer información que de otra manera no conocerían pero, tarde o temprano los excesos te alcanzan y se te revierte. El “Niño Artillero”, Arturo Rueda, muchas veces se excede; soy su principal crítico -aunque, últimamente, sospechosamente ha madurado, ha cambiado de actitud pero, a Rueda le encanta incendiar los campos, los establos, le gusta crucificar vacas, cerdos, borregos, y ese baño de sangre lo puede terminar afectando.


Si sabes escribir ya la hiciste, porque lo más fácil después de escribir es reportear; hay gente que empieza reporteando pero no sabe escribir y nunca va a aprender. Es mejor tener las herramientas de la escritura.


No me arrepiento; ejercí libremente el periodismo hasta que quise ejercerlo, me extralimité hasta que quise y, no me quiero extralimitar más. Ya pagué mi cuota con los excesos: invadí esos territorios como tenía que invadirlos y no lo volvería a hacer; porque tocas, muchos intereses, afectas a muchas personas. Aprendí que meterse en territorios privados es peligroso, es riesgoso.


Los periodistas somos parte de la clase política, convivimos con ella, hablamos como ella, comemos como ella y, algunos roban como ella. Todos los periodistas somos políticos.


Puebla es mi remanso, mi ermita intelectual. Me gusta vivir en Puebla porque es una ciudad donde ocurren muchas cosas y tiene una intensa vida nocturna: yo vivo de noche, y siempre es bueno saber que a las tres de la mañana hay un lugar donde puedes ir a tomar un trago.


Donde mejor me muevo es en la crónica, gracias a la literatura, porque con la crónica puedo hacer lo que quiera, puedo contar detalles de un político, describir su gesto y al hacerlo estoy hablando más del político que si citara una declaración.


Nos embelesamos con la guerra; nos metimos de tal forma que terminamos distorsionando muchas cosas, y esta es una autocrítica: nos excedimos, nos pasamos de la raya, nos pasamos a la otra orilla.


No le temo a los políticos, no le temo a los narcos, le temo a la mirada de una mujer. Si algo me mata, me llena de zozobra, de temores y de delirios, es eso. Una mujer me devuelve a mi estado original, de irracionalidad y de desamparo, regreso al vientre materno.


Se está creando un nuevo tipo de periodista: el periodista constructor. Antes la gente nada más se dedicaba al periodismo, hoy hay quienes se dedican al periodismo y a la construcción: a la venta de insumos para papelería; el periodista empresario, el que invierte en peleas de box, el que invierte en espectáculos. El periodismo se ha diversificado, porque queremos que nuestros nietos no sean periodistas, sino constructores.


He aprendido a escribir con la cabeza fría. Antes escribía con una enorme vehemencia, con una enorme irresponsabilidad y con una enorme inmadurez. He madurado, hoy que regresé de mi guerra de Vietnam, no he vuelto a sentir ese vértigo; cuando lo siento, lo apago escribiendo un poema y luego me siento a escribir mi columna reveladora.


Lo bueno de ser periodista es que cuando dices “quiero publicar mi libro de poemas”, te llueven ofertas. Si nada más fuera poeta, te apuesto que ninguna editorial daría un quinto por publicarme.


Los periodistas somos un poco esquizoides: queremos acomodar la realidad a nuestra visión del mundo. La objetividad en el periodismo no existe: desde el momento en el que es un ser humano, con conflictos, con emociones, con tensiones, con amores y con pasiones, quien escribe una nota, desde ese momento, la subjetividad es la dueña de la información.


Con Prensa Negra me quisieron dar una sopa de mi propio chocolate: los temas que yo tocaba en mis columnas, me los quisieron recetar; mis excesos, me los quisieron regresar, para que viera lo que se sentía. El único problema es que lo hizo gente sin talento: el libro se caía por su propio peso, no tenía argumentos y el mismo día que lo dieron a conocer lo retiraron de las librerías.


Un buen columnista no debe dejar huellas de quien es su informante; desgraciadamente vemos muchas columnas con muchas huellas dactilares. Uno lee determinada columna diciendo “voy a ver qué está pensando tal político”. El columnista debe borrar las huellas del crimen y no terminar como secretaria del político en turno.


Terminé en muchas ocasiones, sin duda, como le ha pasado a muchos, escribiendo cosas que los políticos querían que yo escribiera. Con el tiempo te das cuenta de que el político que antes te pasaba información, ahora se la pasa a otro, porque tú te independizaste o dejaste de tenerlo como fuente. Hay políticos que se la pasan dictando columnas, que tienen esa afición, yo los he descubierto dictando dos o tres columnas al mismo tiempo, es un trabajo fascinante, un trabajo de antropólogo.


Ya sembré un árbol, ya escribí un libro y ya tuve un hijo, creo que nada me falta por hacer (risas).Me he encontrado con hijos de políticos que al paso de los años me han dicho: “Cuando tú escribiste sobre mi papá, quería salir a buscarte a la redacción con una pistola y matarte, porque ofendiste a mi padre”.
Yo me formé un poco como el perrito callejero: orinándose en las calles, aprendí a esquivar a los autos, a los trailers. Mis mejores maestros de periodismo han sido poetas, han sido escritores, pero también hay gente del periodismo a la que respeto, pero no como mis maestros.


Soy un advenedizo que viene de la poesía, y que vive del periodismo. Los poetas no pueden vivir de la poesía, la poesía no reditúa, no vende. Entonces, yo uso al periodismo para mantener mis vicios poéticos.


Estoy escribiendo un poema sobre lo que he sentido, lo que he vivido, lo que he sufrido, lo que he pasado en estos últimos diez años. Es mi tránsito como persona, como periodista, como padre, como hijo, como amante. Es una especie de recuento.


Texto: Elisa Vega JiménezFotos: Tere Murillo / Ulises Ruiz

viernes, agosto 22, 2008

BLANCA ALCALA RUIZ ALABA A CARMEN SERDAN ALATRISTE

MARIO MARTELL, UN PERIODISTA POBLANO GOLPEADO POR ORDENES DEL HERMANO DEL MARRANIN TORPES RELATA UNA CONTRADICCIÓN.




MARIO MARTELL
FOTO RODOLFO PÉREZ.
Imagínese usted a la mujer más in de la política poblana, que no toca a un político corrupto ni con el pétalo de una rosa, elogiando a su antípoda ideológica, una mujer de raíces liberales, capaz de tomar las armas y colocar bombas en objetivos estratégicos.
La llama la “transgresora de su tiempo”.
Una se dedica a promover —gracias a sus mercadólogos— su imagen de “chica exudla de erre i”, de política modelo y siempre súper bien habillée, con la palabra adecuada a flor de labio; y la otra se dedicó a preparar bombas, a repartir propaganda en contra del régimen, a hacer pintas contra la dictadura, ocultar armas y hacer la revolución de a de veras.
Algo así como una eperrista del siglo pasado.
Una hizo política con las armas en la mano. La otra con las encuestas en su escritorio.
Sin embargo, se derrite en admiración hacia Carmen Serdán.
A quien en momentos reconoció su pasado revolucionario y en otros la volvió un símbolo revolucionario descafeinado.
Esto sólo es posible en la Angelópolis.
***La presidenta municipal Blanca Alcalá Ruiz aprovechó el 60 aniversario luctuoso de la guerrillera Carmen Serdán Alatriste para lanzar una severa crítica a la polarización política que vive el país, y propuso generar acuerdos para solucionar problemas del mismo.“Para lograr la colaboración y respeto a favor del desarrollo de la población, es necesario dejar atrás posiciones estridentes, liderazgos ‘mesiánicos’ y posiciones irreductibles.
En su lugar demos paso a la construcción que explore alternativas para lograr acuerdos.”Sin mencionar nombres, la presidenta municipal de Puebla, por primera vez en su período gubernamental, se lanzó en contra de los líderes “mesiánicos” de la política.
Además, la presidenta sacó su filia institucional. Les echó unas flores a Felipe Calderón Hinojosa y a Mario Marín Torres por lograr acuerdos y trabajar a favor del país.Alcalá Ruiz elogió a su antípoda ideológica.
Paradójicamente, la presidenta municipal —institucional hasta las cachas, conservadora políticamente y en su estilo excesivamente neutral de mantenerse al margen de cualquier toma de postura—elogió a la guerrillera y revolucionaria Carmen Serdán, a quien llamó una “transgresora de su tiempo”.
La alcaldesa leyó arrebolada la biografía de la guerrillera Serdán:“A temprana edad se unió al movimiento antirreeleccionista. En forma clandestina, dedicaba las noches a pegar propaganda contra la dictadura, repartía pólvora, elaboraba bombas, compraba rifles y ejercía funciones de emisaria. Se ocultó bajo el seudónimo de “Marco Serrato”, viajaba por el país y transmitía en su propia casa y fuera de ella su ideal revolucionario.”Fue aprehendida por la Policía y encarcelada con su madre y cuñada. Tras el golpe de estado de Victoriano Huerta, se unió nuevamente a la causa de libertad participando en la junta revolucionaria de Puebla.”
Ya para descafeinar a la guerrillera Carmen Serdán, que hoy sería una desaparecida política, Blanca Alcalá dijo:“Nos reunimos esta mañana para conmemorar una vida de entrega a una causa, la causa de la libertad, de la justicia, la causa de la igualdad, porque esos fueron los valores que guiaron la vida de una mujer ejemplar y orgullo de Puebla.”
Con una ofrenda luctuosa, diputadas, funcionarios de la Secretaría de Gobernación y la alcaldesa Blanca Alcalá Ruiz —oradora principal del evento— recordaron la memoria heroica de la combatiente revolucionaria Carmen Serdán Alatriste.
La figura revolucionaria del martirologio del “nacionalismo revolucionario” —que aunque les dé pena y le quieran poner otro nombre más atractivo— fue recordada por el secretario de Gobernación, Mario Montero Serrano, y la alcaldesa Blanca Alcalá Ruiz.
La revolucionaria Carmen Serdán fue puesta como un ejemplo de la lucha por la libertad y la justicia. Es claro que a mayor universalidad las palabras quieren decir cualquier cosa, algo así como quitarle toda su carga revolucionaria e ideológica a la guerrillera poblana.
***Ya con la guerrillera descafeinada, la presidenta municipal, ya más en una tesitura de priista de derecha (perdón por la tautología), señaló que el combate a la pobreza es ahora el sustituto de las demandas de la lucha armada conocida para el usufructo de los políticos en actos como el de ayer.
“Luchar contra la pobreza representa el eje central de todo gobierno”; la presidenta municipal reconoció que, tanto en el estado de Puebla como en el resto del país, las cifras en cuanto a ingreso de sus habitantes son “contrastantes”.
Esto del “contraste” se traduce en que hay pocos ricos que tienen de todo y hasta de más, y un montón de pobres que no tienen ni siquiera para el pasaje.
La alcaldesa municipal recuperó las cifras del Consejo Nacional de Evaluación de la Política Social. Alcalá señaló que el rezago en la entidad es de 0.975.
Además, la alcaldesa aludió a los desequilibrios distributivos.
“El municipio de Puebla, a pesar de que tiene los índices de educación, ingreso y salud muy altos, persisten 54 polígonos de pobreza patrimonial donde sus habitantes tienen insuficiencias de ingresos.”
En tanto, a nivel nacional, de los ingresos totales, el 10 por ciento de las personas con menores ingresos concentran el 1.6 por ciento, mientras que el 10 por ciento con mayores ingresos acumulan 39.3 por ciento de los ingresos del país.
“Lo anterior refleja que a pesar de los múltiples esfuerzos institucionales, aún persisten rezagos sobre los cuales todos los días se deben realizar programas y acciones coordinadas”, enfatizó Alcalá Ruiz, prácticamente descubriendo el hilo negro de la desigualdad, a la que no quiso llamar por su nombre, y a la “transgresora de su tiempo” no la quiso llamar guerrillera.
BRAVO MARIO MARTELL POR TU CRÓNICA, LA PRESIDENTA MUNICIPAL "IN" FRESITA ALABA A LA GUERRILLERA CARMEN SERDAN ALATRISTE, PERO SI HOY ENFRENTA A UNA MUJER CON ESE PERFIL, SEGURAMENTE LA MATAN, PORQUE HOY A LA MUJER NO SE LE ENCARCELA, SE LE DESAPARECE.

jueves, agosto 21, 2008

EN HOMENAJE A CARMEN SERDAN ALATRISTE

Carmen Serdán Alatriste nació en la ciudad de Puebla, el 11 de noviembre de 1873 y falleció el 21 de Agosto de 1948, a la edad de 73 años.







Carmen Serdán Alatriste nació en la ciudad de Puebla, el 11 de noviembre de 1873. Fue la primogénita del matrimonio formado por el Licenciado Manuel Serdán y Doña Carmen Alatriste de Serdán, nieta además del general Miguel Cástulo Alatriste, en cuya sangre palpitaban los ideales democráticos y las libertades ciudadanas por las que luchó hasta la muerte, los cuales trascenderían en su prole.

Tuvo tres hermanos: Aquiles, Natalia y Máximo, a quienes sus padres procuraron inculcarles el amor a la libertad y a los derechos humanos. Doña Carmen, a causa de las prolongadas ausencias de su marido Manuel, se encargaba prácticamente sola de la educación de sus hijos.
Carmen estudió en el Colegio Teresiano, una escuela particular para niñas, donde aprendió a leer y escribir. La situación económica de su familia le permitió acceder a estas artes que se consideraban innecesarias para las mujeres de su época.

Más tarde Natalia se casó, mientras que Carmen siguió soltera, abrazando las ideas revolucionarias y la causa anti-reeleccionista de Francisco I. Madero. Luchó contra la dictadura porfirista desde el Partido Anti-Reeleccionista.
En forma clandestina, Carmen dedicaba las noches a pegar propaganda contra la dictadura de Porfirio Díaz y a repartir pólvora y dinamita entre los inconformes. En sus actividades secretas tuvo el seudónimo de "Marcos Serratos".


La joven no limitaba su trabajo a estas tareas, ya que también elaboraba bombas y hacía transacciones para la compra de rifles y pistolas para proveer de armas a las fuerzas revolucionarias.

Los dos hermanos varones de Carmen Serdán, al tener la edad suficiente, se afiliaron también al Partido Anti-Reeleccionista, de modo que junto con su madre y sus dos hermanas luchaban por terminar con la dictadura de Porfirio Díaz.

Aquiles Serdán abandonó sus estudios para dedicarse al comercio. En su calidad de negociante, realizó frecuentes viajes hacia los vecinos estados, durante los cuales tuvo la oportunidad de hacer amistad con los obreros que laboraban en las fábricas textiles de Puebla, Tlaxcala y Veracruz, constatando las inhumanas condiciones en que realizaban sus actividades.

Aquiles tuvo una activa participación en 1910 durante la campaña presidencial de Francisco I. Madero y, al fracasar las aspiraciones presidenciales de éste, tuvo que emigrar a San Antonio, Texas, en los Estados Unidos, a fin de escapar a la persecución que se desató contra sus seguidores.

Máximo, por su parte, llegaría a ser Presidente de la Delegación en Puebla del Partido Anti-Reeleccionista.
En octubre de 1910, Carmen viajó a San Antonio, Texas, en donde se entrevistó con Madero y llevó fondos a su hermano Aquiles. Los hermanos Serdán recibieron la instrucción de iniciar la Revolución en el estado de Puebla el 20 de noviembre de ese año. Poco después, Madero proclamó el Plan de San Luis, para llamar al pueblo de México a sumarse al movimiento revolucionario y los hermanos Serdán regresaron a México a continuar con sus actividades proselitistas.

La casa de doña Carmen Alatriste, ubicada en Santa Clara número 4, en la ciudad de Puebla, servía como punto de reunión para los correligionarios de la familia, a quienes hacían pasar a la casa con todo sigilo.

La policía local seguía de cerca los pasos de los Serdán; no pasó desapercibido el viaje a San Antonio y su regreso a nuestro país. Cuando llegaron a Puebla, el gobierno porfirista los acusó de conspiradores y decidió catear su casa. La familia Serdán tuvo conocimiento de tal decisión y sus integrantes, así como sus amigos, acordaron anticipar la fecha para iniciar el movimiento revolucionario y se concentraron en el domicilio familiar con las armas disponibles. Todos mostraron entusiasmo por la llamada a las armas.

El 18 de noviembre de 1910, cinco policías llegaron muy temprano a la casa de Santa Clara con una orden de cateo y arresto contra Aquiles Serdán. La casa tenía la puerta abierta y, al entrar, los policías fueron recibidos por una lluvia de balas y comenzó un intercambio de disparos.
Durante los primeros momentos del combate cayó muerto Miguel Cabrera, el Jefe de la Policía de la Ciudad de Puebla y los policías restantes tuvieron que retroceder. Los antiporfiristas tomaron a uno de rehén y los otros dos huyeron para dar parte a las autoridades del hecho.

Desde el balcón, Carmen Serdán arengó al pueblo, incitándolo al grito de "¡Viva la no reelección!"

Después de eso, llegaron 400 soldados y 100 policías de refuerzo para aniquilar a los revolucionarios. La casa de Santa Clara fue rodeada y se inició un tiroteo que duró varias horas. Carmen participó activamente en la defensa contra las fuerzas porfiristas, resultando herida al subir a la azotea para proveer de parque a los revolucionarios.

Su hermano Aquiles, considerado uno de los mayores ideólogos y dirigentes de la Revolución, se había refugiado en el sótano de la casa y durante la madrugada del 19 trató de abandonar su escondite, pero fue sorprendido por un elemento de la policía que permanecía en custodia de la vivienda, quien le dio muerte. Fue uno de los primeros mártires que ofrendaron su vida en ejemplar sacrificio por la causa de la Revolución Mexicana.


Después del tiroteo, quince de los defensores habían muerto. Al cesar la resistencia dentro de la casa, Carmen Serdán, su cuñada Filomena del Valle y su madre fueron aprehendidas. Las acusaron de recargar las armas de los defensores durante el tiroteo, tal como lo había visto y declarado el polizonte Fregoso, infiltrado en la operación. Las tres mujeres fueron remitidas a la cárcel de La Merced y más tarde las recluyeron en el Hospital de San Pedro.

Carmen no se desanimó y continuó la lucha al lado de los revolucionarios. Después del golpe de Estado de Victoriano Huerta, Carmen participó en la Revolución mediante la Junta Revolucionaria en Puebla y sostuvo una entrevista con Venustiano Carranza. Distribuyó armas, fue correo a favor del movimiento e imprimió proclamas. Posteriormente se incorporó como enfermera en los hospitales de las fuerzas combatientes.

Al triunfo del constitucionalismo Carmen Serdán se retiró a la vida privada. Murió en Puebla, Puebla, el 21 de agosto de 1948, a la edad de 73 años.
Casi tres meses después de su muerte, el 18 de noviembre de 1948, el Diario Oficial publicó lo siguiente:

El Congreso de los Estados Unidos Mexicanos, decreta:

Artículo único. Inscríbase con letras de oro, en los muros del Salón de Sesiones de la Cámara de Diputados del Honorable Congreso de la Unión, el nombre de Carmen Serdán, paradigma del heroísmo de la mujer mexicana.

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